Mi día en dibujos

Un cuadro para contar el día antes de saber escribir: la hora, un recuadro para dibujar lo que se hace y sitio para ponerle nombre.

3–7 años1 hoja A4PDFGratis
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Una hoja en A4, para cualquier impresora doméstica.

Mi día en dibujos, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

Para un niño que todavía no lee, un horario escrito no dice nada. Dibujado, sí: la fila del desayuno es un tazón, la del colegio es una mochila, y con eso ya puede mirar la hoja y saber qué toca sin preguntarlo.

Se rellena una vez, entre los dos, y se cuelga a su altura. El dibujo lo hace él aunque salga regular —lo que se dibuja se recuerda— y el adulto escribe la palabra al lado en letra clara. Esa palabra repetida cada día es de las primeras que se leen solas.

Deja la hora en blanco a propósito, porque cada casa tiene la suya y cambia dos o tres veces al año. Cuando el niño empieza a leer la hora, se rellena la primera columna con números y la hoja pasa a servir para dos cosas a la vez.

Qué desarrolla

  • Ordenar secuencias
  • La hora y el tiempo
  • Motricidad fina
  • Vocabulario

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Mi día en dibujos»?

Está pensada para niños de 3–7 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae una hoja en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Mi día en dibujos» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Mi día en dibujos»?

Trabaja ordenar secuencias, la hora y el tiempo, motricidad fina, vocabulario. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

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