Cómo están hechos los juegos
No pedimos que nos creáis. En esta página está cómo se reparten los 60 juegos y las fichas entre las tres áreas del currículo español de Educación Infantil, sobre qué principios está montada cada tarea y qué entrena exactamente. Cada habilidad se puede abrir y ver los juegos que la tocan.
Seis principios
Se aprende jugando, no dando clase
A estas edades el juego no es el envoltorio del aprendizaje: es la forma en que se aprende. Por eso aquí no hay lecciones ni explicaciones previas — cada tarea es un juego con un objetivo claro, una respuesta inmediata y un final.
Partidas cortas a propósito
La atención sostenida de un niño de cuatro años se cuenta en minutos. Cada juego dura entre tres y siete, de modo que se acaba antes de que el niño se canse. No hay rachas diarias que se pierdan ni nada diseñado para que cueste soltarlo.
La dificultad sube sola
Dentro de cada juego el nivel crece con los aciertos y baja con los fallos: primero contar hasta cinco, después hasta diez; primero reconocer la letra, después juntarla en sílaba. El niño trabaja siempre en el punto donde cuesta un poco y se puede.
Pantalla y papel
La pantalla da algo que el papel no da —la corrección al instante— y el papel da algo que la pantalla no puede dar: el lápiz en la mano. Por eso a los juegos les acompañan fichas en PDF, y no como relleno: el trazo se entrena en papel o no se entrena.
Español de aquí, no traducido
Las palabras, las voces y los ejemplos son de español peninsular, y los juegos de lectura siguen el método silábico con el que se enseña a leer en España. En los juegos de compras el dinero son euros. Un juego traducido se nota, y a un niño que está aprendiendo a leer le estorba.
Sin anuncios y sin nada que vender
No hay publicidad, ni compras dentro de los juegos, ni contenido que se desbloquee pagando. Un niño de cuatro años no distingue un anuncio de un juego, así que la única forma honesta de resolverlo es que no haya ninguno.
Las tres áreas del currículo, y qué les corresponde aquí
El currículo de Educación Infantil en España —el Real Decreto 95/2022, de 1 de febrero— organiza toda la etapa en tres áreas. Así se reparten los juegos y las fichas de Kodomi Club entre ellas.
Descubrimiento y Exploración del Entorno
48 juegos · 15 fichas
Interacción con el medio físico y natural, primeras nociones de cantidad, medida, forma y espacio, y la curiosidad como forma de acercarse a lo que rodea al niño.
Es la parte más grande de Kodomi Club: contar y comparar cantidades, descomponer números, patrones y series, formas, orientación espacial, animales y estaciones. También la memoria y la atención, que son las que sostienen todo lo demás.
- Contar objetos
- Reconocer números
- Sumar
- Restar
- Multiplicar
- Descomponer números
- Comparar números
- Cálculo rápido
- Memoria visual
- Memoria auditiva
- Memoria de trabajo
- Memoria de secuencias
- Descubrir patrones
- Clasificar
- Comparar
- Causa y efecto
- Ordenar secuencias
- Concentración
- Búsqueda visual
- Atención visual
- Buscar diferencias
- Discriminación visual
- Orientación espacial
- Simetría
- Reconocer formas
- Animales
- Estaciones del año
- La hora y el tiempo
- Hábitats
Comunicación y Representación de la Realidad
21 juegos · 2 fichas
Lenguaje oral y escrito, conciencia fonológica, aproximación a la lectura y la escritura, lenguaje plástico y una primera lengua extranjera.
Los juegos de letras y sílabas, el primer sonido de las palabras, formar palabras, el vocabulario y los juegos de colores. El inglés va aparte y se presenta como lo que es: una lengua extranjera, no una extensión de la lectura en español.
Crecimiento en Armonía
10 juegos · 11 fichas
Conocimiento y control del propio cuerpo, motricidad, autonomía, gestión emocional y convivencia.
Del lado del cuerpo, la motricidad fina: trazar en la pantalla y, sobre todo, las fichas para imprimir, que es donde de verdad se prepara la mano para escribir. Del lado emocional, los juegos de reconocer emociones — y la propia mecánica de terminar una tarea empezada.
A partir de los seis años empieza Primaria, que ya no se organiza por áreas de experiencia sino por asignaturas. Los juegos de esa franja —tablas de multiplicar, lectura de palabras, cálculo rápido— siguen sirviendo, pero como refuerzo de lo que se da en clase, no como sustituto.
Lo que esto no es
Kodomi Club no evalúa a nadie, no diagnostica nada y no sustituye a la escuela ni a un profesional. Si algo os preocupa del desarrollo de vuestro hijo —que no habla como los de su edad, que no atiende, que a los seis años no arranca a leer—, eso lo valora el pediatra o el equipo de orientación del colegio, no una web.
Tampoco prometemos resultados. Ningún juego «sube el cociente intelectual» ni «adelanta un curso»: lo que hace la práctica repartida en el tiempo es consolidar lo que el niño ya está en condiciones de aprender. Cualquiera que os prometa más que eso os está vendiendo algo.