Matemáticas

Juegos para ganar velocidad de cálculo

Esta habilidad tiene todavía pocos juegos en el catálogo. La página sirve para encontrarlos, y crecerá a medida que se añadan más.

Ahora mismo hay 2 juegos para niños de 5 a 10 años, de la sección «Números y contar». Todos son gratuitos y funcionan en el navegador, sin instalar nada.

Cómo cambia de los 3 a los 8 años

Incluso a los tres años un niño puede decir de un vistazo cuántas cosas hay si son muy pocas, dos o tres, sin contarlas: es una capacidad que viene casi de serie. Con cuatro o más objetos, en cambio, necesita contar uno a uno. Hacia los cuatro o cinco años reconoce sin contar las caras de un dado que ve a menudo, porque ha memorizado la forma que hacen los puntos.

Hacia los cinco y seis años empieza a descomponer grupos más grandes en partes que reconoce al momento, y así sabe que hay siete puntos porque ve cinco y dos. Entre los seis y los ocho años esa rapidez se traslada al cálculo: resuelve de memoria las sumas sencillas y reconoce patrones como los dobles o las decenas completas. La velocidad llega después de la seguridad, nunca antes.

Para practicarlo sin pantalla

  • Tirad un puñado de tres o cuatro botones sobre la mesa, dejadle mirar un segundo y tapadlos con un trapo. Tiene que decir cuántos había sin haberlos podido contar.
  • Jugad al parchís o a la oca y pedidle que diga los puntos del dado sin tocarlos. Cuando lo haga sin dudar con uno, probad con dos dados.
  • Con los dedos, enseñadle durante un momento una cantidad y escondedla. Primero con una mano; luego con las dos, para que aprenda a ver cinco y algo más.
  • En la calle, preguntadle de golpe cuántas personas esperan en el paso de cebra o cuántas palomas hay en un banco. Si son pocas, que responda antes de contar.
  • Haced cartulinas con puntos dibujados en disposiciones distintas, como las de un dominó. Enseñad una rápidamente y que diga el número. Luego cambiad la colocación de los puntos.

Lo que conviene saber

El error más común es meter prisa antes de que el niño cuente con seguridad. La velocidad sin comprensión lleva a adivinar, y un niño que adivina se equivoca más y se frustra antes. Que un niño de cinco años necesite contar para saber que hay seis puntos es normal. Si a los siete todavía cuenta uno por uno grupos de dos o tres objetos, puede ser útil comentarlo con su maestro.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es el cálculo mental rápido en niños?

Es la capacidad de saber cantidades o resultados sin contar paso a paso. En los más pequeños empieza con reconocer de un vistazo grupos de pocos objetos, y más adelante se convierte en recordar sumas y restas sencillas. No es un talento especial: se construye practicando mucho con cantidades pequeñas y conociendo bien cómo se descomponen los números.

¿Cómo mejorar la agilidad de cálculo de un niño de seis años?

Con juegos cortos y frecuentes, más que con fichas largas. Los dados, las cartas y el dominó obligan a reconocer cantidades una y otra vez. También ayuda practicar las parejas que suman diez y los dobles, que son el apoyo de muchos otros cálculos. Unos minutos diarios dan mejor resultado que una sesión larga el fin de semana.

¿Es malo presionar a un niño para que calcule rápido?

Suele ser contraproducente. Cuando se pide rapidez antes de que el niño domine un cálculo, tiende a responder al azar y asocia las matemáticas con la tensión. La agilidad aparece sola cuando algo se ha practicado lo suficiente. Es mejor valorar que acierte y dejar que la velocidad llegue con el tiempo y la repetición.

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