Juegos para entender la simetría
Esta habilidad tiene todavía pocos juegos en el catálogo. La página sirve para encontrarlos, y crecerá a medida que se añadan más.
Ahora mismo hay 1 juego para niños de 5 a 8 años, de la sección «Lógica». Todos son gratuitos y funcionan en el navegador, sin instalar nada.
Cómo cambia de los 3 a los 8 años
A los tres y cuatro años un niño no habla de simetría, pero la percibe: prefiere caras y dibujos equilibrados, y al pintar una mariposa suele poner algo parecido en las dos alas. Disfruta mucho delante del espejo, aunque le desconcierta que su imagen levante la mano contraria. Hacia los cinco puede completar la mitad que falta de un dibujo muy sencillo, siempre que la figura tenga pocas partes y la línea que la divide sea vertical.
Entre los cinco y los seis años empieza a reconocer figuras que se pueden doblar por la mitad y coinciden, y a encontrar el eje en un corazón o en una hoja. A los seis o siete reproduce en una cuadrícula la mitad simétrica de un dibujo contando cuadros desde la línea central. Hacia los ocho maneja también los ejes horizontales y descubre que algunas figuras tienen más de uno, como el cuadrado o una flor de cuatro pétalos.
Para practicarlo sin pantalla
- Doblad una hoja por la mitad, echad unas gotas de témpera en un lado, cerrad y apretad. Al abrir aparece una mancha simétrica: hablad de lo que parece y de dónde queda el doblez.
- Recortad media silueta, un árbol o una persona, en un papel doblado, y antes de desplegarlo que adivine qué forma va a aparecer.
- Colocad un espejo pequeño de pie sobre medio dibujo, media cara o media casa, y que vea cómo se completa. Luego que busque dónde ponerlo para que salga entero.
- Con palillos o piezas de construcción, montad media figura a un lado de una cuerda estirada sobre la mesa y que construya la otra mitad al otro lado.
- Buscad en casa y por la calle cosas con dos mitades iguales: una silla, la fachada de una iglesia, la letra A de un cartel, la cara de un gato en un libro.
Lo que conviene saber
Un error común es corregir la mitad dibujada como si fuera una copia: la mitad simétrica no es igual que la original, está dada la vuelta, y eso es justo lo difícil. Se comprueba mejor con un espejo que con explicaciones. No hay que preocuparse porque a los cinco años el dibujo le salga desplazado o con proporciones distintas. Si hacia los ocho no reproduce figuras simétricas sencillas y también le cuesta copiar formas, puede hablarse con la maestra.
Fichas para imprimir
La otra mitad, para empezarSeis dibujos grandes partidos por la mitad: la izquierda está hecha y la derecha se repasa por la línea de puntos.4–6 años3 hojas
Las letras que se confundenCuatro hojas de pauta con las parejas que más se cambian: la b y la d, la p y la q, la m y la n. Sílabas primero y palabras después.5–8 años4 hojas
Mosaicos de simetríaCuatro mosaicos para colorear siguiendo una regla: que la mitad de la izquierda y la de la derecha queden iguales, como en un espejo.6–10 años4 hojas
Mandalas de muchos sectoresCuatro mandalas con más sectores y anillos: zonas pequeñas y muchas repeticiones que hay que llevar en la cabeza.8–9 años4 hojas
Simetría para empezarMedia figura hecha de casillas y el eje marcado: hay que completar el reflejo. Seis figuras sencillas para las primeras veces.5–7 años6 hojas
Mandalas difícilesCinco anillos y más sectores: zonas pequeñas y muchas repeticiones. Para quien ya termina los mandalas normales sin salirse.8–9 años4 hojasPreguntas frecuentes
¿Cómo explicar la simetría a un niño?
Con un papel doblado y un espejo, antes que con palabras. Si al doblar un dibujo por una línea las dos partes coinciden, el dibujo es simétrico y esa línea es el eje. Al niño le basta con ver que un lado es el reflejo del otro. Las manchas de pintura sobre papel doblado y las figuras recortadas lo muestran al instante.
¿En qué curso se da la simetría?
Suele trabajarse de forma explícita en primaria, dentro de la geometría, primero con figuras sencillas y dibujos en cuadrícula y luego con más detalle en cursos posteriores. Cada editorial y cada colegio lo sitúa en un momento algo distinto. En infantil no se enseña con ese nombre, pero se prepara con plegados, estampaciones y dibujos de mariposas.
¿Qué aporta trabajar la simetría a los 6 años?
Obliga a imaginar una forma dada la vuelta y a comparar distancias a un lado y otro de una línea, lo que ejercita la percepción espacial y la atención al detalle. También prepara el terreno para la geometría de primaria. El juego Simetría del sitio propone justo eso: completar la otra mitad de un dibujo como si hubiera un espejo.
