La otra mitad, para empezar

Seis dibujos grandes partidos por la mitad: la izquierda está hecha y la derecha se repasa por la línea de puntos.

4–6 años3 hojas A4PDFGratis
Descargar el PDF

3 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.

La otra mitad, para empezar, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

Es la versión fácil de la simetría: no hay que inventar la otra mitad, sólo repasar unos puntos que ya están puestos. Con eso el niño ve que las dos mitades son iguales antes de que nadie se lo explique.

La raya naranja del medio es el eje, y conviene señalarla con el dedo antes de empezar: «mira, aquí está el espejo». Muchos niños de cuatro años entienden la idea entera con ese gesto y con ningún otro.

Después se colorea, y ahí aparece el ejercicio siguiente sin pedirlo: pintar las dos mitades del mismo color obliga a mirar una y otra vez de un lado a otro del eje.

Qué desarrolla

  • Simetría
  • Motricidad fina
  • Discriminación visual

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «La otra mitad, para empezar»?

Está pensada para niños de 4–6 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae 3 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «La otra mitad, para empezar» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «La otra mitad, para empezar»?

Trabaja simetría, motricidad fina, discriminación visual. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

Artículos relacionados

  • El espejo en mitad de la hoja

    La simetría se entiende con un gesto: aquí está el espejo. Repasar la mitad que falta es la versión fácil, y es por donde se empieza.