Memoria

Juegos para entrenar la memoria auditiva

Retener una secuencia de sonidos es lo que se hace al escuchar una instrucción larga y, más adelante, al escribir al dictado. Se entrena poco y se nota mucho: un niño con buena memoria visual y floja memoria auditiva parece distraído en clase cuando lo que le pasa es que se le cae la mitad de lo que oye.

Ahora mismo hay 6 juegos para niños de 3 a 9 años, de las secciones «El mundo», «Inglés», «Memoria» y «Letras y lectura». Todos son gratuitos y funcionan en el navegador, sin instalar nada.

Cómo cambia de los 3 a los 8 años

A los tres años los niños recuerdan canciones enteras y frases de sus cuentos favoritos, sobre todo si las han oído muchas veces, pero les cuesta retener algo nuevo que se les dice una sola vez. Pueden seguir una instrucción de un paso, como trae tus zapatillas. Hacia los cuatro años reconocen muchos sonidos cotidianos, como el timbre o la lavadora, y recuerdan dos palabras seguidas si se les pide repetirlas.

Hacia los cinco y seis años repiten frases más largas, recuerdan varias palabras de una lista corta y siguen instrucciones de dos pasos sin que se les repitan. Empiezan a aprenderse retahílas como los días de la semana. Entre los siete y los ocho años retienen frases dictadas para escribirlas, recuerdan más palabras seguidas y pueden contar con bastante detalle una historia que han oído una vez.

Para practicarlo sin pantalla

  • Antes de ir a comprar el pan, decidle dos o tres cosas que hay que traer y que sea él quien se las pida al panadero, sin lista. Si lo consigue, la próxima vez añadid una más.
  • Con los ojos cerrados, que escuche los ruidos de la cocina mientras vosotros hacéis tres cosas: abrir el grifo, cerrar un cajón, dejar un vaso. Después tiene que decirlas en orden.
  • Jugad a «fui al mercado y compré»: cada uno repite lo que han dicho los anteriores y añade una cosa. Es fácil empezar con tres jugadores y se alarga solo.
  • Dad palmadas con un ritmo corto, de tres o cuatro golpes, y que lo repita con las manos sobre la mesa. Cuando le salga, cambiad el ritmo o haced la serie más larga.
  • Después de leer un cuento, pedidle que os lo cuente a vosotros con los ojos cerrados. No importa que cambie palabras; sí que recuerde qué pasó primero y qué pasó después.

Lo que conviene saber

Antes de hablar de mala memoria auditiva conviene descartar algo más simple: que el niño oiga bien. Las otitis con mucosidad son frecuentes en los primeros años y pueden reducir la audición durante semanas sin que se note. Si un niño sube el volumen, pregunta «¿qué?» a menudo o no responde cuando se le llama desde otra habitación, es razonable pedir al pediatra una revisión del oído. Olvidar encargos de vez en cuando es normal.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es la memoria auditiva en niños?

Es la capacidad de retener lo que se oye: palabras, frases, sonidos o ritmos. Se usa para seguir instrucciones, aprender canciones, recordar lo que explica la maestra y, más adelante, para escribir al dictado. Es distinta de la memoria visual, y un niño puede tener una más desarrollada que la otra, lo que explica que unos aprendan mejor mirando y otros escuchando.

¿Cuántas instrucciones seguidas puede cumplir un niño de cinco años?

Lo habitual es que a los cinco años cumpla bien dos instrucciones seguidas, como coge el abrigo y ponte los zapatos. Con tres empieza a olvidar alguna, sobre todo si no tienen relación entre sí o si está distraído. Ayuda mirarle a los ojos al hablar, decir las instrucciones en el orden en que hay que hacerlas y pedirle que las repita.

¿Cómo saber si mi hijo tiene un problema de audición o de atención?

Solo un profesional puede diferenciarlo, pero hay pistas. Si el niño no reacciona a sonidos cuando no ve de dónde vienen, habla más alto de lo normal o pide que le repitan las cosas en cualquier situación, conviene revisar la audición con el pediatra. Si oye bien pero desconecta sobre todo en tareas largas, es más probable que se trate de atención.

Habilidades cercanas

De dónde salen estos juegos