Memoria

Juegos para entrenar la memoria de trabajo

Es la capacidad de sostener algo en la cabeza mientras se hace otra cosa: recordar la instrucción mientras se resuelve, guardar el primer número mientras se suma el segundo. Es la que más se nota en clase y la que más limita a los pequeños —a los cuatro años caben dos cosas a la vez, no cinco—, y por eso las órdenes de tres pasos rara vez se cumplen enteras.

Ahora mismo hay 10 juegos para niños de 3 a 10 años, de las secciones «Memoria», «Números y contar» y «El mundo». Todos son gratuitos y funcionan en el navegador, sin instalar nada.

Cómo cambia de los 3 a los 8 años

A los tres años se ve cuando el niño va a por algo a su cuarto y vuelve con otra cosa, o se distrae a mitad de camino: la tarea desaparece de su cabeza en cuanto algo nuevo le llama la atención. Hacia los cuatro años puede recordar lo que está haciendo mientras juega, como qué personaje es en un juego de papeles, siempre que el juego sea sencillo y nadie lo interrumpa.

Hacia los cinco y seis años puede hacer pequeños cálculos de cabeza, como saber cuántas galletas quedan si había cuatro y se come una, sin necesidad de verlas. Empieza a seguir las normas de juegos de mesa con varias reglas a la vez. Entre los siete y los ocho años resuelve problemas de dos pasos, recuerda la pregunta mientras lee el enunciado y puede corregir su propio trabajo mientras lo hace, aunque con tareas largas todavía se pierde.

Para practicarlo sin pantalla

  • Decidle tres números sueltos, como siete, dos y cinco, y pedidle que los repita al revés. Si le resulta fácil, pasad a cuatro números o a palabras en lugar de números.
  • Mientras hacéis la cena, pedidle una suma sencilla y, sin darle tiempo a responder, que os pase la sal. Después tiene que decir el resultado. Es sostener un dato mientras hace otra cosa.
  • Jugad al Simón dice con dos órdenes seguidas: «Simón dice que te toques la nariz y luego des un salto». Solo vale si hace las dos en el orden pedido.
  • Al recoger su cuarto, dadle un criterio doble: primero los coches rojos y después los libros pequeños. Cuando termine, que os explique qué ha guardado y en qué orden.
  • En el coche o en la sala de espera, jugad a deletrear una palabra corta y que el niño diga qué palabra se forma. Tiene que guardar cada letra hasta tenerlas todas.

Lo que conviene saber

Muchas veces se interpreta como desobediencia lo que es un límite de edad: el niño no hace lo que se le ha pedido porque se le ha olvidado a mitad de camino. Dar una sola instrucción cada vez y pedirle que la repita suele resolver más que regañar. Olvidos así son normales hasta bien entrada la Primaria. Si a los ocho años le cuesta mucho seguir cualquier tarea de varios pasos, también en el juego, puede comentarse con el tutor.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es la memoria de trabajo en niños?

Es la capacidad de mantener información en la mente durante unos segundos mientras se usa para hacer algo. Se usa al hacer una suma de cabeza, al seguir una instrucción de varios pasos o al leer una frase y recordar el principio cuando se llega al final. Crece con la edad y es muy importante en el aprendizaje escolar.

¿Se puede entrenar la memoria de trabajo?

Se puede practicar, y los niños mejoran en las tareas que ensayan, aunque no está claro cuánto se traslada ese progreso a otras actividades. Por eso conviene practicarla dentro de situaciones útiles: cálculo mental, juegos de mesa con reglas, recetas sencillas o recados con varios encargos. Lo que más ayuda en el día a día es adaptar las tareas al niño, no forzarle.

¿Por qué mi hijo empieza las cosas y las deja a medias?

A menudo porque ha olvidado lo que estaba haciendo cuando algo le ha llamado la atención. A los cuatro, cinco y seis años es muy habitual. Ayuda dividir las tareas en pasos cortos, darle uno cada vez y dejar algún recordatorio visible, como la mochila junto a la puerta. Si ocurre con todo y a cualquier edad, conviene hablarlo con el tutor.

Habilidades cercanas

De dónde salen estos juegos