¿Dónde se ha escondido?: juego para niños de 3 a 5 años

3–5 añosSostener en la memoria3 minGratis

¿Qué aprende el niño con «¿Dónde se ha escondido?»?

«¿Dónde se ha escondido?» es un juego de memoria para niños de 3 a 5 años. Un juguete se esconde debajo de un vaso, los vasos cambian de sitio y el niño señala dónde está ahora. No hay que leer ni saber nada: solo mirar y no apartar los ojos.

Los vasos se mueven de dos en dos y despacio, y eso no es un detalle: con una mezcla rápida el juego se convierte en adivinar, y adivinar no entrena nada. Lo que se entrena aquí es sostener una cosa en la cabeza mientras está tapada — la capacidad de la que sale después el «no he perdido el hilo a mitad del problema». Con los niveles llegan más vasos y más cambios, y la velocidad de antes se gana como premio.

Cómo se juega

  1. Un juguete se esconde debajo de uno de los vasos, y el niño lo ve.
  2. Los vasos empiezan a cambiar de sitio, de dos en dos y despacio.
  3. Cuando paran, hay que tocar el vaso donde está el juguete.
  4. Si no era ese, el vaso vuelve a bajar y se puede probar otra vez.
  5. Cuantos más niveles, más vasos y más cambios: de dos vasos a cuatro.

Qué desarrolla

El juego entrena sostener una cosa en la cabeza cuando ya no se ve, que es la primera forma de la memoria de trabajo. De ahí sale más tarde el «no he perdido el hilo a mitad del problema». A los tres años cuesta justo por eso: el juguete desaparece de la vista y hay que seguirlo con la cabeza, no con los ojos. Por eso aquí los vasos se mueven despacio y de uno en uno — una mezcla rápida convierte el juego en adivinar, y adivinar no entrena nada.

Consejos para las familias

  • Jugad también con vasos de verdad en la mesa de la cocina: un juguete pequeño y dos vasos bastan para empezar, y ver el movimiento de cerca ayuda.
  • Si falla, no le deis la respuesta: mezclad más despacio la próxima vez. Al lado están «Encuentra la pareja» y «¿Quién falta?».

Cómo jugarlo en casa

Se juega en el navegador, sin instalar nada y sin registro: sirve el móvil, la tableta o el ordenador. Una partida dura 3 min, que a estas edades es lo que aguanta la atención antes de que jugar se convierta en aguantar. La dificultad sube sola según cómo va el niño, así que no hay nada que configurar.

Si queréis seguir por el mismo camino en papel, hay fichas para imprimir gratis, y en el blog explicamos en qué orden conviene trabajar cada cosa.