Memoria

Juegos para entrenar la memoria visual

Retener una imagen unos segundos y compararla con lo que se ve después es lo que hace un niño cuando copia de la pizarra. Se entrena bien porque el progreso se nota rápido, y conviene subir la dificultad por número de elementos antes que por tiempo: recordar cinco cosas es otro salto, ver la misma escena un segundo menos casi no lo es.

Ahora mismo hay 8 juegos para niños de 3 a 10 años, de las secciones «Memoria», «Colores» y «Inglés». Todos son gratuitos y funcionan en el navegador, sin instalar nada.

Cómo cambia de los 3 a los 8 años

A los tres años los niños recuerdan muy bien dónde han dejado su juguete favorito o qué galletas había en la despensa, pero les cuesta retener imágenes que no les interesan. En un juego de parejas con pocas cartas suelen levantar al azar y se acuerdan de alguna por casualidad. Hacia los cuatro años empiezan a recordar la posición de las cartas que ya han visto y a notar si falta un objeto en una bandeja con tres o cuatro cosas.

Hacia los cinco y seis años pueden observar un dibujo sencillo, dejar de verlo y reproducir sus detalles principales, como los colores o el número de elementos. Empiezan a usar estrategias, como nombrar en voz baja lo que ven para no olvidarlo. Entre los siete y los ocho años la memoria visual se pone al servicio de la escuela: recuerdan cómo se escribe una palabra que han visto, reconocen formas geométricas y copian figuras con más detalle.

Para practicarlo sin pantalla

  • Poned sobre una bandeja cinco objetos de la cocina, dejad que los mire un rato y tapadlos con un paño. Quitad uno sin que lo vea y destapad: tiene que decir qué falta.
  • Colocad tres vasos boca abajo, esconded una pinza bajo uno y movedlos despacio. Cuando acierte a menudo, esconded dos objetos distintos bajo dos vasos.
  • Antes de salir del parque, pedidle que observe cómo va vestido un amigo o un familiar. Ya en casa, que os describa la ropa con todos los detalles que recuerde.
  • Montad con piezas de construcción una torre de cuatro colores, dejad que la mire y desmontadla. Tiene que construir otra igual con los colores en el mismo orden.
  • Jugad a las parejas con una baraja española o con cartas hechas en casa. Empezad con seis parejas bocabajo y añadid más cuando las encuentre todas sin muchos intentos.

Lo que conviene saber

Es frecuente pensar que un niño tiene mala memoria cuando lo que pasa es que no estaba mirando: si no ha prestado atención a una imagen, no la puede recordar. Antes de pedirle que memorice, conviene asegurarse de que ha observado con calma. Olvidar detalles es normal a cualquier edad. Si un niño que ve bien no reconoce a menudo lugares o caras conocidas, puede comentarse con el pediatra, que valorará también la visión.

Fichas para imprimir

Preguntas frecuentes

¿Cómo mejorar la memoria visual de un niño?

Con juegos breves que le obliguen a observar y recordar: las parejas, adivinar qué objeto ha desaparecido de la mesa o reproducir una torre de colores. Conviene empezar con pocos elementos e ir añadiendo más, y enseñarle a nombrar en voz baja lo que ve, que es una estrategia que ayuda a retenerlo. La práctica frecuente da más resultado que las sesiones largas.

¿A qué edad pueden jugar los niños a encontrar parejas?

Desde los tres años, con muy pocas cartas, tres o cuatro parejas, y dibujos muy distintos entre sí. A esa edad levantan cartas casi al azar y se divierten igual. Hacia los cuatro y cinco años ya recuerdan posiciones y pueden jugar con más cartas. En Kodomi Club, Encuentra la pareja está pensado para niños de cuatro a seis años.

¿Qué relación tiene la memoria visual con aprender a escribir?

Bastante estrecha. Recordar la forma de las letras y cómo se escriben las palabras que no se escriben como suenan, con h, con b o con v, depende en parte de la memoria visual. Un niño que ha visto muchas veces la palabra hoja escrita tiende a recordar la h. Por eso la lectura frecuente mejora la ortografía.

Habilidades cercanas

De dónde salen estos juegos