Atención

Juegos para practicar la búsqueda visual

Buscar algo concreto en medio de mucho ruido visual es lo que se hace al leer un renglón, al mirar un mapa y al repasar una operación. Lo interesante de estos juegos es que penalizan la prisa: el niño que va rápido pasa por encima de lo que busca, y aprende —en pocas partidas— a barrer con orden en vez de picotear.

Ahora mismo hay 7 juegos para niños de 3 a 9 años, de las secciones «Lógica», «Colores», «Letras y lectura» y «El mundo». Todos son gratuitos y funcionan en el navegador, sin instalar nada.

Cómo cambia de los 3 a los 8 años

A los tres años un niño encuentra enseguida un objeto que destaca, como una pelota roja entre bloques azules, pero se pierde cuando lo que busca se parece a lo que lo rodea. Mira de forma desordenada y a menudo se da por vencido si no lo ve en los primeros segundos. Hacia los cuatro disfruta con los libros de escenas llenas de detalles y encuentra varios objetos que se le piden, aunque se le suele escapar el que está en una esquina.

A los cinco años empieza a recorrer una lámina con cierto orden y a recordar dónde ha mirado ya, lo que le ahorra muchas vueltas. Entre los seis y los siete busca por dos rasgos a la vez —el gato negro que lleva collar— y localiza letras o números concretos en una página, una destreza muy ligada a la lectura. Hacia los ocho encuentra un dato en una tabla o un lugar en un plano sencillo usando filas, columnas o referencias.

Para practicarlo sin pantalla

  • Esconded diez pinzas de colores por el salón, siempre a la vista y nunca dentro de cajones, y que las busque. La siguiente vez, pinzas de un solo color sobre fondos parecidos.
  • En el supermercado, encargadle encontrar un producto concreto en la estantería: la caja de galletas azul o el yogur de fresa. Empezad por pasillos cortos.
  • Con una hoja de periódico y un rotulador, pedidle que rodee todas las aes de un párrafo. Si todavía no conoce las letras, que busque un símbolo o una fotografía.
  • Vaciad sobre la mesa un bote de botones y pedidle que encuentre los que tienen cuatro agujeros, o los que son idénticos a uno que le enseñáis.
  • Durante un paseo, que busque matrículas con un número concreto o señales de tráfico redondas. Da algo que hacer en los trayectos y se puede ir complicando.

Lo que conviene saber

Cuando el niño no encuentra algo, el impulso adulto es señalarlo con el dedo. Es mejor indicar solo la zona, «está en la mitad de abajo», para que siga buscando él y aprenda a acotar. Tampoco conviene cronometrar desde el principio: la prisa hace mirar peor. Si le cuesta mucho más que a otros niños de su edad encontrar cosas, se acerca demasiado a las láminas o entorna los ojos, lo primero es revisar la vista.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es la búsqueda visual en niños?

Es la capacidad de localizar algo concreto entre muchos otros estímulos: un juguete en la estantería, una palabra en una página, un número en una tabla. Combina atención, percepción y una forma ordenada de mover los ojos. Se desarrolla mucho entre los cuatro y los ocho años y se ejercita con libros de buscar personajes o juegos como Encuentra el objeto.

¿Los libros de buscar y encontrar son buenos para los niños?

Sí, siempre que la dificultad vaya con la edad. A los tres o cuatro años sirven láminas con pocos elementos grandes y bien separados; los libros muy recargados funcionan mejor a partir de los cinco o seis. Además de entrenar la búsqueda, dan pie a conversar sobre lo que pasa en la escena, lo que de paso amplía el vocabulario.

¿Cómo saber si a mi hijo le cuesta ver o le cuesta fijarse?

Desde casa no siempre se distingue, así que lo prudente es descartar primero un problema de visión en la revisión del pediatra, que puede derivar al oftalmólogo si lo ve necesario. Acercarse mucho al papel, frotarse los ojos o torcer la cabeza apuntan a la vista. Si la visión está bien, la dificultad suele ser de estrategia y mejora con práctica.

Habilidades cercanas

De dónde salen estos juegos