Colores

Juegos para reconocer los colores

Los colores son de lo primero que se puede trabajar en serio, porque no hacen falta ni letras ni números. Un aviso útil: confundir el verde y el azul a los tres años es normal y no dice nada; lo que sí merece consulta es que a los cinco años un niño —sobre todo un niño, que es donde el daltónico es ocho veces más frecuente— siga fallando siempre en los mismos pares.

Ahora mismo hay 10 juegos para niños de 3 a 9 años, de las secciones «Lógica», «Colores» y «Memoria». Todos son gratuitos y funcionan en el navegador, sin instalar nada.

Cómo cambia de los 3 a los 8 años

Un niño de dos o tres años suele emparejar colores iguales bastante antes de saber nombrarlos: pone el coche rojo junto a la pelota roja aunque diga «azul» de los dos. Hacia los tres años aprende los nombres de los colores básicos, pero los usa a boleo durante una temporada, como si todas las palabras de color fueran intercambiables. Hacia los cuatro nombra con acierto la mayoría de los principales y señala sin dudar el que se le pide.

A los cinco años incorpora colores menos frecuentes, como el morado, el rosa, el gris o el marrón, y empieza a hablar de claro y oscuro. Por esa época usa los colores con intención al dibujar: el cielo azul, la hierba verde, el tronco marrón. Entre los seis y los siete descubre que mezclando dos colores sale otro distinto y lo comprueba con entusiasmo, y hacia los ocho aprende nombres de matices como turquesa o granate.

Para practicarlo sin pantalla

  • Al recoger los juguetes, pedidle que guarde primero todo lo rojo y luego todo lo amarillo. Ordena la habitación y repasa colores sin que parezca una lección.
  • Al vestirse, que elija su ropa según un color decidido de antemano: hoy, algo verde. Tiene que nombrarlo y buscarlo entre las prendas del armario.
  • Salid a la calle con un trozo de cartulina de un color y buscad algo exactamente de ese color antes de llegar a la esquina. En la siguiente esquina, otra cartulina.
  • En la frutería, que elija una pieza de cada color para la cesta: tomate, plátano, lechuga, berenjena, mandarina. Luego que las nombre al sacarlas en casa.
  • Poned agua en varios vasos transparentes con unas gotas de colorante alimentario. Que prediga qué color saldrá al juntar dos de ellos en un tercer vaso.

Lo que conviene saber

Muchos adultos preguntan una y otra vez «¿de qué color es esto?», y el niño lo vive como un examen. Da mejores resultados nombrar los colores de pasada en la conversación —«pásame el vaso verde»— y dejar que la palabra se asiente sola. Tampoco es raro que durante un tiempo llame igual a colores vecinos, como el naranja y el rojo o el rosa y el morado. Eso se resuelve con el uso y no con repeticiones.

Fichas para imprimir

Preguntas frecuentes

¿A qué edad debe un niño saber los colores?

La mayoría nombra bien los colores básicos entre los tres y los cuatro años, aunque desde antes ya sabe emparejarlos. Algunos tardan algo más en decir el nombre y no por eso tienen un problema. Hacia los cinco suele manejar también el gris, el marrón o el morado. Si por entonces falla siempre con los mismos colores, conviene revisar la visión del color.

¿Cómo enseñar los colores a un niño de 2 o 3 años?

De uno en uno y con muchos objetos de ese color, en lugar de todos a la vez. Una semana puede ser la del rojo: la manzana roja, el coche rojo, el calcetín rojo. Después se añade otro y se comparan. Funciona mejor hablar de los colores mientras se juega que sentarse a enseñarlos con tarjetas.

¿Qué colores salen al mezclar los primarios?

Con pintura, azul y amarillo dan verde, rojo y amarillo dan naranja, y rojo y azul dan morado. Con blanco se aclaran y con una pizca de negro se oscurecen. Para un niño es mucho más útil verlo que memorizarlo: basta un plato, dos colores de témpera y un dedo. El juego Mezclamos colores muestra las mismas combinaciones.

Habilidades cercanas

De dónde salen estos juegos