Juegos para aprender dónde vive cada animal
Esta habilidad tiene todavía pocos juegos en el catálogo. La página sirve para encontrarlos, y crecerá a medida que se añadan más.
Ahora mismo hay 1 juego para niños de 4 a 6 años, de la sección «El mundo». Todos son gratuitos y funcionan en el navegador, sin instalar nada.
Cómo cambia de los 3 a los 8 años
A los tres años un niño sabe que los peces están en el agua y los pájaros en los árboles, pero lo aprende como un dato suelto y no se pregunta por qué. Hacia los cuatro agrupa animales en lugares muy marcados —la granja, el mar, la selva— y le hace gracia que alguien ponga un león en la granja. A los cinco empieza a entender que cada animal necesita encontrar comida y refugio en el sitio donde vive.
Entre los cinco y los seis años relaciona rasgos del cuerpo con el lugar: el pelo abundante con el frío, las aletas con el agua, el pelaje blanco del oso polar con la nieve. A los seis o siete reconoce hábitats más variados, como el desierto, el río o el polo, y sabe que en un mismo lugar conviven plantas y animales que dependen unos de otros. Hacia los ocho puede razonar qué le pasaría a un animal si su entorno cambiara.
Para practicarlo sin pantalla
- Con cajas de zapatos, construid pequeños hábitats: arena y piedras para el desierto, algodón para el polo, papel azul para el mar. Que coloque en cada uno los animales de juguete que crea que viven allí.
- En una excursión al campo o a la orilla de un río, comparad qué bichos hay en la sombra húmeda bajo las piedras y cuáles al sol, entre la hierba seca.
- Proponed un animal fuera de su sitio, como un pingüino en el desierto, y pedidle que explique qué problemas tendría para comer, beber o protegerse del calor.
- Buscad por casa los rincones donde viven animales pequeños: arañas en las esquinas altas, hormigas junto a la terraza. Hablad de por qué habrán elegido esos sitios.
- Leed un cuento con animales y, al acabar, pedidle que dibuje la casa de uno de ellos con todo lo que necesita: comida, agua y un lugar donde esconderse.
Lo que conviene saber
Es fácil reducir los hábitats a una tabla de emparejar animal y lugar, que se memoriza y se olvida. Lo que tiene sentido para el niño es la razón: por qué el camello aguanta sin beber o por qué la rana necesita agua cerca. Conviene hacer más preguntas de por qué que de dónde. No hay que alarmarse si mezcla la selva con la sabana o cree que los pingüinos viven junto a los osos polares: son confusiones muy extendidas, también entre adultos.
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Preguntas frecuentes
¿Qué es un hábitat explicado para niños?
Es el lugar donde vive un animal o una planta y donde encuentra lo que necesita: comida, agua, refugio y un sitio para tener crías. Un río, un bosque o un desierto son hábitats, pero también lo son un charco o el tronco de un árbol. Explicado así, el niño entiende que cada ser vivo está donde puede sobrevivir.
¿Cómo trabajar los hábitats en infantil?
Con pocos hábitats muy distintos al principio, como la granja, el mar y el bosque, y con animales que el niño ya conoce. Se puede clasificar con juguetes o recortes en cajas o murales, y después pasar a por qué cada animal vive allí. Juegos como ¿Dónde vive cada uno? sirven para repasar las parejas; las preguntas de por qué las pone el adulto.
¿Por qué los pingüinos y los osos polares no viven juntos?
Porque viven en extremos opuestos del planeta: los osos polares en el Ártico, al norte, y la mayoría de los pingüinos en el hemisferio sur, sobre todo alrededor de la Antártida. Muchos dibujos los ponen juntos y por eso la confusión es tan común. Es una buena excusa para mirar un globo terráqueo o un mapa y ver lo lejos que están.


