El mundo

Juegos para aprender sobre animales

Los animales son la puerta de entrada favorita de casi cualquier niño al conocimiento del mundo, y sirven para muchísimo más que para nombrarlos: para clasificar, para relacionar cada uno con su cría y con su hábitat, y para las primeras conversaciones sobre qué come cada cual y por qué vive donde vive.

Ahora mismo hay 5 juegos para niños de 3 a 6 años, de las secciones «El mundo» y «Memoria». Todos son gratuitos y funcionan en el navegador, sin instalar nada.

Cómo cambia de los 3 a los 8 años

A los tres años un niño nombra los animales domésticos y de granja más comunes, imita sus sonidos y a veces llama «perro» a cualquier animal de cuatro patas con pelo. Hacia los cuatro amplía la lista con animales salvajes que ha visto en los cuentos y empieza a interesarse por qué comen y dónde duermen. Por esa época aparecen también las preguntas sobre si un animal está vivo, si siente dolor o si se puede morir.

A los cinco años asocia crías con sus madres, sabe que unos animales tienen plumas y otros pelo y los agrupa por el sitio donde viven. Entre los seis y los siete distingue algunos grupos, como aves, peces o mamíferos, aunque la ballena o el murciélago le generen dudas, y retiene datos que le fascinan. Hacia los ocho entiende ciclos de vida sencillos, como el de la rana o la mariposa, y relaciona la forma del cuerpo de un animal con su manera de vivir.

Para practicarlo sin pantalla

  • En la pescadería o en el mercado, mirad juntos un pescado entero: dónde tiene las aletas, las agallas y las escamas. Preguntad cómo creéis que respira y cómo se mueve.
  • Sacad los animales de juguete y jugad a las familias: cada madre busca a su cría y hay que decir cómo se llama, como la oveja y el cordero o la vaca y el ternero.
  • Poned un plato con agua en la terraza o el balcón y observad durante unos días qué pájaros se acercan, a qué hora vienen y cómo beben.
  • Jugad a adivinar un animal con preguntas de sí o no: ¿tiene plumas?, ¿vive en el agua?, ¿come carne? Al principio adivina el adulto y después el niño.
  • En el parque, levantad con cuidado una piedra y buscad bichos: cochinillas, hormigas, caracoles. Contad las patas y volved a dejar la piedra exactamente donde estaba.

Lo que conviene saber

Se tiende a enseñar los animales como una lista de nombres y sonidos, y se pierde lo que más interesa al niño: qué hacen, por qué lo hacen y qué tienen que ver con él. Tampoco hace falta corregir cada error al agruparlos. En cambio, sí conviene tomarse en serio su miedo a los perros o a los insectos, sin forzar el contacto ni burlarse. Si ese miedo es tan intenso que le impide ir al parque o salir a la calle con normalidad, puede consultarse al pediatra.

Fichas para imprimir

Preguntas frecuentes

¿Cómo enseñar los animales a los niños de 3 años?

Con los que tiene cerca: el perro del vecino, las palomas del parque, los animales de un cuento que ya conoce. A esa edad basta con nombrarlos, imitar cómo se mueven y cómo suenan y observarlos con calma. Las granjas escuela y los libros con fotografías reales ayudan a relacionar el dibujo con el animal de verdad.

¿Qué aprenden los niños con los animales en infantil?

Además de nombres, aprenden a observar diferencias, a relacionar una cría con su madre y a entender necesidades básicas como comer, beber o tener un refugio. En muchas aulas se trabaja por proyectos, eligiendo un animal y tirando del hilo durante semanas. También es una manera de hablar de cuidados y de respeto hacia otros seres vivos.

¿Cuándo entiende un niño que la ballena no es un pez?

Suele costar hasta primaria, porque a primera vista la ballena lo tiene todo de pez: vive en el agua, nada y tiene aletas. Hacia los seis o siete años puede aprender que respira aire y amamanta a sus crías, y con esos dos datos distinguirla. No es raro que tarde en creérselo; ayuda un libro con fotos de ballenas saliendo a respirar o una visita a un acuario.

Habilidades cercanas

De dónde salen estos juegos