Juegos para entender la hora y el tiempo
Esta habilidad tiene todavía pocos juegos en el catálogo. La página sirve para encontrarlos, y crecerá a medida que se añadan más.
Ahora mismo hay 2 juegos para niños de 6 a 8 años, de la sección «El mundo». Todos son gratuitos y funcionan en el navegador, sin instalar nada.

¿Cuánto tiempo ha pasado?
Cuánto falta y cuánto ha pasado: sumamos y restamos horas

¿Qué hora es?
Aprendemos a leer las horas en un reloj de agujas
Cómo cambia de los 3 a los 8 años
A los tres años «ayer» puede ser cualquier momento del pasado y «mañana», cualquier día que no sea hoy. El niño se orienta por rutinas, no por horas: sabe que después de comer viene la siesta. Hacia los cuatro usa bien «antes» y «después» y entiende «mañana» como el día siguiente, aunque esperar cinco minutos o una hora le parezca lo mismo. A los cinco nombra la mañana, la tarde y la noche y algunos días de la semana.
Entre los cinco y los seis años recita los días de la semana en orden, empieza con los meses y distingue qué días hay colegio. A los seis o siete lee la hora en punto y la media en un reloj de agujas, y algo más tarde los cuartos. Hacia los siete u ocho calcula cuánto falta para algo en horas enteras y se hace una idea más ajustada de lo que dura un minuto, una hora o una semana, aunque las esperas largas le sigan pareciendo eternas.
Para practicarlo sin pantalla
- Colgad un calendario de papel a su altura y que tache cada noche el día que termina. Marcad con un dibujo lo que va a pasar pronto, como un cumpleaños, y contad los días que faltan.
- Usad un reloj de arena o un temporizador de cocina en las rutinas: dos minutos para cepillarse los dientes, cinco para recoger. Así el tiempo se ve pasar.
- Fabricad un reloj con un plato de cartón, un encuadernador y dos agujas de cartulina. Poned en él la hora de la cena y que la compare con el reloj de la cocina.
- Por la tarde, preguntad qué ha hecho por la mañana y qué hará por la noche. Otro día, qué hizo el fin de semana pasado y qué toca el siguiente.
- Antes de empezar algo —poner la mesa, ir andando al parque— que adivine cuánto va a durar, y luego medidlo con un reloj para comparar.
Lo que conviene saber
Es frecuente que los niños aprendan a leer la hora en relojes digitales antes de entender el de agujas, y así dicen cifras sin saber qué representan. El de agujas deja ver cuánto falta y cuánto ha pasado, y por eso enseña mejor. Tampoco es preocupante que a los seis años confunda «ayer» con «el otro día» o no sepa cuántos días tiene una semana. Si a los ocho sigue sin poder ordenar las rutinas de un día normal, puede comentarse con el tutor.
Fichas para imprimir
Los cuartos de horaLas cuatro posiciones de la aguja grande: en punto, y cuarto, y media, menos cuarto. Leer y dibujar.6–9 años5 hojas
El planificador de deberesUn cuadro en blanco para apuntar los deberes: asignatura, qué hay que hacer, para cuándo y una casilla para tachar al terminar.7–12 años1 hoja
La hora en el reloj de 24 horasTres hojas con relojes de agujas y el momento del día debajo. Se escribe la hora como la escriben el horario del tren y la guía de la tele.8–11 años4 hojas
Mi día en dibujosUn cuadro para contar el día antes de saber escribir: la hora, un recuadro para dibujar lo que se hace y sitio para ponerle nombre.3–7 años1 hoja
Escribir la fechaLo que se escribe en el cuaderno todos los días del curso y casi nunca se practica: el día, el mes y el año, bien puestos.6–9 años4 hojas
El cuadro del tiempo de pantallaUna hoja para apuntar cada día cuánto rato se ha estado delante de una pantalla y en qué. El dato, escrito, discute mucho mejor que nadie.7–12 años1 hojaPreguntas frecuentes
¿A qué edad aprenden los niños a leer la hora?
La hora en punto y la media suelen aprenderse entre los seis y los siete años, y los cuartos y los minutos, entre los siete y los ocho. En España se trabaja en los primeros cursos de primaria. Antes conviene que el niño maneje ideas como mañana, tarde, antes y después, porque sin ellas la hora no significa nada para él.
¿Cómo enseñar el reloj de agujas a un niño?
Por partes, empezando por la aguja corta, que es la que marca la hora. Primero solo horas en punto, unidas a rutinas: a las nueve se entra en el colegio. Luego la media y después los cuartos. Un reloj de cartón en el que el niño mueve las agujas ayuda mucho, y el juego ¿Qué hora es? sirve para repasar.
¿Por qué mi hijo no entiende qué es ayer y mañana?
Porque son palabras que cambian de sentido cada día: el ayer de hoy fue el mañana de anteayer, y eso es muy abstracto para un niño pequeño. Entre los tres y los cinco años es común que las use mal o las intercambie. Ayuda unirlas a hechos concretos, como «ayer fuimos a casa de la abuela», y usar un calendario donde se vea el día que ya pasó.