Juegos para desarrollar la motricidad fina
Antes de escribir hay que poder sostener el lápiz sin que la mano se canse, y eso no se consigue escribiendo. Se consigue con trazos largos, con recortar, con arrastrar el dedo por una línea. Estos juegos trabajan el gesto, no la letra: por eso vale la pena hacerlos incluso cuando el niño ya conoce el abecedario, porque una letra bien reconocida y mal trazada sigue siendo una letra que cuesta escribir.
Ahora mismo hay 13 juegos para niños de 3 a 10 años, de las secciones «Números y contar», «Lógica», «Inglés» y «Letras y lectura». Todos son gratuitos y funcionan en el navegador, sin instalar nada.

Dales de comer
El erizo pide tres manzanas: pon en el plato justo esas

Encaja las figuras
Mete cada figura en el hueco de su forma, como en la caja de madera

Repasa el camino
Palotes, ondas y bucles: seguimos el camino con el dedo y preparamos la mano para escribir

Repasar los números
Repasamos la forma de cada número con el dedo, siguiendo el trazo

Torre de cubos
Del más grande al más pequeño: si el cubo no toca, la torre se tambalea

Traza las letras
Repasamos el contorno de cada letra con el dedo, siguiendo el trazo

Laberinto
Llevamos al perrito hasta su casa sin atravesar las paredes

Puzle
Arrastramos las piezas y montamos el dibujo completo

Une los puntos
Unimos los puntos en orden y descubrimos qué dibujo aparece

Dictado en cuadrícula
Seguimos las indicaciones casilla a casilla y aparece un dibujo

Forma la palabra
Las letras están sueltas: las ponemos en orden hasta formar la palabra

Forma la palabra en inglés
Ordenamos las letras y montamos la palabra que muestra el dibujo

Puzle 5×5
Veinticinco piezas: la versión difícil para quien ya domina el puzle
Cómo cambia de los 3 a los 8 años
A los tres años un niño sostiene el lápiz con el puño o con todos los dedos, hace garabatos controlados y copia un círculo más o menos cerrado. Enhebra cuentas grandes, pasa las páginas de una en una y empieza a usar las tijeras abriendo y cerrando, aunque todavía sin cortar en línea. Hacia los cuatro aparece la pinza con tres dedos, copia una cruz, recorta una tira recta y se abrocha botones grandes.
A los cinco años dibuja una persona con bastantes partes, copia un cuadrado y un triángulo, recorta siguiendo una curva sencilla y escribe algunas letras, a veces en espejo. Entre los seis y los siete la forma de coger el lápiz se estabiliza, el trazo gana regularidad de tamaño y presión, y aprende a atarse los cordones. Hacia los ocho escribe con una letra de tamaño bastante uniforme, sin cansarse enseguida, y maneja con precisión objetos pequeños.
Para practicarlo sin pantalla
- Pasad pinzas de la ropa al borde de una caja de zapatos. Apretar la pinza con el pulgar y el índice fortalece justo los dedos que después sostienen el lápiz.
- Pedidle ayuda en la cocina: desgranar guisantes, pelar una mandarina, amasar y hacer bolitas de masa o de plastilina del tamaño de un garbanzo.
- Con trozos de pajita y un cordón, que enhebre un collar. Si le cuesta mucho, empezad con macarrones grandes y un cordón de punta rígida.
- Dejad que recorte folletos de publicidad: primero tiras rectas, luego siguiendo una línea gruesa dibujada y, al final, formas redondeadas como la fruta de las fotos.
- Trasvasad agua con un cuentagotas, o con la jeringa de dar el jarabe, a los huecos de una huevera de plástico, contando las gotas que caben en cada uno.
Lo que conviene saber
Muchas familias corrigen la forma de coger el lápiz a los tres o cuatro años a base de repetirlo, y el niño acaba asociando dibujar con reproches. A esa edad la presa cambia sola a medida que la mano gana fuerza, y ahí ayudan más las pinzas y la plastilina que la insistencia. Tampoco es raro que no haya elegido mano hasta los cuatro o cinco. Si a los cinco evita del todo pintar, abrocharse o recortar, o se cansa muchísimo, puede consultarse al pediatra.
Fichas para imprimir
De la caja al desarrolloEl plano de un cubo, de una pirámide y de un prisma para recortar, doblar y montar. Y contar caras, aristas y vértices.8–11 años6 hojas
La derecha y la izquierdaDos manos dibujadas para poner las propias encima, y una escena para decir qué está a cada lado del osito.4–7 años2 hojas
Repasar y colorearSeis dibujos grandes de contorno punteado para repasar con el lápiz y colorear después como se quiera.3–6 años3 hojas
Tangram de siluetas difícilesLas siete piezas de siempre y doce siluetas que cuestan: hay que colocar las siete, sin que sobre ninguna.7–11 años7 hojas
Can y can'tCuatro hojas de pauta con can y can't: lo que sé hacer, lo que no, la pregunta y el permiso. Sin -s y sin to detrás.8–11 años4 hojas
Colorea igual que el modeloA la izquierda una figura pintada y su nombre; a la derecha tres iguales en blanco para pintar del mismo color.3–5 años3 hojasPreguntas frecuentes
¿Cómo mejorar la motricidad fina de un niño de 5 años?
Con actividades que trabajen la fuerza y la precisión de los dedos sin pedir todavía letra: plastilina, pinzas, recortar, enhebrar, hacer bolitas de papel de seda o abrochar botones. Ratos cortos a diario sirven más que una sesión larga el fin de semana. También cuentan las tareas de casa, como colgar pinzas al tender o untar el pan.
¿Cuándo debe un niño coger bien el lápiz?
La pinza de tres dedos suele aparecer entre los cuatro y los cinco años y termina de asentarse hacia los seis o siete. Antes es normal que lo coja con el puño o con cuatro dedos. Los lápices gruesos o de sección triangular facilitan la posición. Si a los seis o siete la forma de cogerlo le duele o le cansa mucho, el colegio puede orientar.
¿Qué es la grafomotricidad en infantil?
Es el trabajo de los movimientos de la mano necesarios para escribir: trazos rectos, curvos, en bucle o en zigzag, siguiendo una dirección y dentro de un espacio. En infantil se practica con fichas de repaso, dibujo libre y actividades como Traza las letras o Une los puntos. No busca que el niño escriba ya, sino que llegue a primaria con la mano preparada.