Juegos para entender causa y efecto
Esta habilidad tiene todavía pocos juegos en el catálogo. La página sirve para encontrarlos, y crecerá a medida que se añadan más.
Ahora mismo hay 2 juegos para niños de 5 a 9 años, de las secciones «Letras y lectura» y «Lógica». Todos son gratuitos y funcionan en el navegador, sin instalar nada.

¿Qué va antes?
Ordenamos las escenas: qué pasó primero y qué vino después

Une las frases
Porque, pero o aunque: la palabra pequeña que cambia lo que dice la frase
Cómo cambia de los 3 a los 8 años
Muy pronto un niño sabe que si empuja la torre se cae, pero a los tres años explicarlo con palabras es otra cosa. A esa edad las preguntas «¿por qué?» llegan en racimos, y sus propias respuestas mezclan lo real con lo mágico: la luna sale porque es de noche, o porque él se va a dormir. Hacia los cuatro empieza a usar «porque» en sus frases, aunque a veces lo pone del revés y dice que se ha caído porque está llorando.
Entre los cinco y los seis años describe causas sencillas y visibles —la planta se ha secado porque nadie la ha regado— y puede anticipar qué pasará si hace algo. A los seis o siete encadena ya dos pasos: si llueve, el suelo se moja y resbala. Hacia los ocho distingue mejor lo que ocurre a la vez de lo que lo provoca, y empieza a manejar palabras como «aunque» o «por eso», que piden entender la relación entre dos hechos y no solo su orden.
Para practicarlo sin pantalla
- Meted un cubito de hielo en un vaso de agua caliente y otro en uno de agua fría. Antes de mirar, que diga cuál se derretirá antes y por qué lo cree.
- Mientras cocináis, preguntad qué le pasará al huevo cuando caiga en la sartén o a la mantequilla cuando se caliente, y comprobadlo juntos sin prisa.
- Plantad unas lentejas en dos vasos con algodón mojado, uno junto a la ventana y otro dentro de un armario. Mirad cada día qué cambia y hablad del motivo.
- Contad un cuento y parad antes del final para preguntar qué creéis que va a pasar. Luego seguid leyendo y comparad lo que imaginó con lo que ocurre de verdad.
- Cuando haya un pequeño accidente, como un vaso volcado, reconstruid con calma lo que pasó: dónde estaba el vaso, qué lo empujó y qué se podría hacer distinto la próxima vez.
Lo que conviene saber
Ante la cadena interminable de «¿por qué?», es fácil responder «porque sí» o soltar una explicación demasiado larga, y ninguna de las dos ayuda. Suele funcionar devolver la pregunta, «¿tú qué crees?», y escuchar la hipótesis del niño aunque sea disparatada. Que a los cuatro años dé explicaciones fantásticas es normal. Si con siete le cuesta mucho relacionar lo que hace con lo que pasa después, también en situaciones cotidianas, puede comentarse con la tutora.
Fichas para imprimir
Los disparatesDoce escenas con algo fuera de su sitio: un pez en el árbol, un barco en el bosque, una mariposa en invierno.4–8 años2 hojas
Los pájaros y su comidaQué se pone en el comedero en invierno y qué le sirve a un pájaro para hacer el nido en primavera.4–7 años2 hojas
¿Qué pasó antes?Tres o cuatro dibujos de lo mismo en momentos distintos, revueltos: hay que numerarlos por orden. Con hoja de respuestas.4–7 años4 hojas
¿Quién come qué?Unir con una línea cada animal con su comida: la ardilla y la nuez, el conejo y la zanahoria, el oso y la miel.3–6 años3 hojas
Acertijos de lógica difícilesDoce acertijos que se resuelven razonando y no calculando, con la respuesta impresa debajo del boca abajo. Para los que ya se saben los fáciles.9–12 años3 hojas
Comprensión lectora: el reciclajeCuatro textos cortos con preguntas: los contenedores de colores, el vidrio, el papel y lo que se puede arreglar antes de tirar.7–10 años5 hojasPreguntas frecuentes
¿Cómo enseñar causa y efecto a un niño de 5 años?
Con experimentos pequeños en los que el resultado se vea enseguida: hielo al sol, una pelota por una rampa más o menos inclinada, azúcar en agua fría y en agua caliente. Lo que más ayuda es pedirle una predicción antes y hablar después de lo que ha pasado. Los cuentos también sirven, preguntando por qué un personaje hace lo que hace y qué le ocurre a continuación.
¿Por qué los niños preguntan tanto por qué?
Porque están construyendo una explicación del mundo y han descubierto que las cosas tienen motivos. La etapa de los porqués suele aparecer entre los tres y los cinco años, y a veces no busca tanto una respuesta como mantener la conversación con el adulto. No hace falta saberlo todo: vale decir «no lo sé, vamos a averiguarlo» y buscarlo juntos en un libro.
¿Cuándo entienden los niños palabras como porque o aunque?
«Porque» aparece en el habla hacia los tres o cuatro años, si bien tarda en usarse siempre con acierto. «Aunque», «sin embargo» o «por eso» se comprenden bien bastante después, ya en primaria, porque expresan relaciones menos evidentes entre dos ideas. El juego Une las frases trabaja precisamente ese paso: elegir la palabra que da sentido a la unión de dos frases.