Generador de calendarios mensuales para imprimir

El mes en blanco, con los días de la semana en su sitio: el niño escribe los números y marca lo suyo.

Con las mismas opciones sale siempre la misma hoja.

Qué hace esta hoja

Un calendario impreso con los números ya puestos es un objeto de adulto que el niño mira. Esta hoja viene vacía: la rejilla del mes con los días de la semana en su sitio y las casillas en blanco. Los números los escribe él, empezando por el día que corresponde, y ahí está el ejercicio.

Escribir un mes entero enseña cosas que no se ven en una hoja de números sueltos: que las semanas tienen siete días pase lo que pase, que el mes no empieza en lunes casi nunca, que después del 30 o el 31 se vuelve a empezar. Y una vez escrito, el calendario sirve para lo que sirve un calendario: marcar el cumpleaños, contar los días que faltan, ver cuántos viernes quedan de curso.

La semana empieza en lunes, como en España. Cada mes del año tiene además su página en el sitio, con las fiestas nacionales y el año que viene ya calculado.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad se entiende un calendario?

Los días de la semana sobre los cinco años; los meses y la idea de que el año da la vuelta, hacia los seis o siete. Antes de eso el calendario sirve igual, pero como cuenta atrás para algo concreto: se tachan casillas hasta el día señalado.

¿Por qué no trae ya los números escritos?

Porque escribirlos es lo que enseña. Si lo que necesitáis es un calendario para colgar y consultar, cualquiera vale; este está pensado para que el niño lo construya y entienda cómo encajan las semanas dentro del mes.

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