Series difíciles

Patrones más largos y con dos cosas que cambian a la vez —forma y color—, para cuando las series de tres salen a la primera.

6–8 años3 hojas A4PDFGratis
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3 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.

Series difíciles, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

Aquí ya no basta con mirar: conviene decir la serie en voz alta señalando, porque el ciclo es largo y se pierde. Dicha, se oye dónde vuelve a empezar.

Cuando cambian dos cosas a la vez, el truco es mirarlas por separado: primero solo las formas, ignorando el color, y después solo los colores. Cada una por su lado es una serie fácil.

Si se atasca, tapar todo menos las cuatro últimas figuras. El ciclo se ve entero en menos espacio y casi siempre lo saca solo.

Qué desarrolla

  • Descubrir patrones
  • Ordenar secuencias
  • Concentración
  • Clasificar

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Series difíciles»?

Está pensada para niños de 6–8 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae 3 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Series difíciles» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Series difíciles»?

Trabaja descubrir patrones, ordenar secuencias, concentración, clasificar. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

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