Preparo la maleta

Una lista en blanco para escribir lo que hay que meter en la maleta y tacharlo al guardarlo. Se hace antes de abrir el armario.

6–12 años1 hoja A4PDFGratis
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Una hoja en A4, para cualquier impresora doméstica.

Preparo la maleta, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

El orden es lo que hace que funcione: primero se escribe la lista entera y después se abre el armario. Al revés —ir metiendo y luego mirar qué falta— se olvida siempre algo, y normalmente lo mismo.

La lista se escribe pensando en los días: cuántas veces hay que dormir, cuántas camisetas hacen falta. Ese cálculo pequeño es la parte matemática del ejercicio y sale sola si se pregunta «¿cuántas noches son?».

Se tacha en el momento de meter la cosa en la maleta, no antes. Y al cerrar se lee la lista de arriba abajo mirando qué ha quedado sin tachar: treinta segundos que evitan el cepillo de dientes olvidado.

Qué desarrolla

  • Ordenar secuencias
  • Concentración
  • Clasificar
  • Habilidades sociales

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Preparo la maleta»?

Está pensada para niños de 6–12 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae una hoja en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Preparo la maleta» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Preparo la maleta»?

Trabaja ordenar secuencias, concentración, clasificar, habilidades sociales. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

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