Escribir las primeras consonantes
Las consonantes con las que se empieza a leer —m, s, l, p, t, n— con modelo, contorno y punto de salida. Tres hojas en PDF.
3 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.
Cómo trabajarla
Estas seis van primero por un motivo de lectura, no de escritura: la m, la s, la l y la n se pueden alargar con la voz —mmm, sss— y eso permite enseñar cómo se junta una consonante con una vocal. Con la p no se puede: es un golpe.
Cada letra se practica en minúscula y en mayúscula, y conviene decirle que son la misma. Para un niño de cuatro años la M y la m son dos dibujos distintos hasta que alguien se lo aclara.
En cuanto tenga dos consonantes y las vocales, juntadlas: ma, me, mi, mo, mu. Escribir letras sueltas sin llegar nunca a una sílaba se hace muy cuesta arriba.
Qué desarrolla
- Motricidad fina
- Reconocer letras
Practícalo también jugando
El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.
Más fichas
Preguntas frecuentes
Está pensada para niños de 4–6 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.
El PDF trae 3 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.
No. «Escribir las primeras consonantes» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.
Trabaja motricidad fina, reconocer letras. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.
De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.
Artículos relacionados
- La conciencia fonológica: lo que más decide si leerá bien
Se entrena sin letras, sin papel y hasta en el coche. Qué es exactamente, en qué orden van los pasos y cómo saber si vuestro hijo la tiene.
- Diez minutos al día: cómo montar la rutina en casa
Lo que decide el resultado no es la intensidad, es que no se rompa. Dónde colocar el rato, cómo empezar y terminar, y qué hacer el día que se niega.


