Bingo de las horas

Se canta «las cuatro y media» y hay que encontrarla escrita en el cartón. Leer la hora deprisa, y con público.

7–9 años4 hojas A4PDFGratis
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4 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.

Bingo de las horas, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

En el cartón van las horas escritas y quien canta las dice en voz alta. Hay que pasar de lo que se oye a lo que está escrito, que es el sentido que menos se practica.

Alternad las dos maneras de decirlo: «las cuatro y media» y «las cuatro treinta». Enlazar el reloj de agujas con el digital es la mitad del trabajo a esta edad.

Cuando salga con soltura, cantad la hora enseñando un reloj de agujas en vez de decirla. Mismo cartón y bastante más difícil.

Qué desarrolla

  • La hora y el tiempo
  • Cálculo rápido
  • Concentración

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Bingo de las horas»?

Está pensada para niños de 7–9 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae 4 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Bingo de las horas» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Bingo de las horas»?

Trabaja la hora y el tiempo, cálculo rápido, concentración. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

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