Memori de restar

Cada resta busca su resultado entre las tarjetas del revés. Restas hasta veinte repasadas jugando, no repitiendo.

7–8 años1 hoja A4PDFGratis
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Una hoja en A4, para cualquier impresora doméstica.

Memori de restar, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

Mismo juego de siempre: tarjetas boca abajo, se levantan dos y se quedan si la resta cuadra. Lo que cambia respecto a una hoja es que aquí calcula por voluntad propia.

Cuando falla una pareja, pedidle que diga en voz alta por qué no vale: «quince menos siete son ocho, no nueve». Decirlo fija la resta mucho más que verla.

Si tarda mucho en cada carta, es que las restas todavía no salen solas. No es problema del juego: volved unos días a las restas hasta 20 en papel.

Qué desarrolla

  • Restar
  • Memoria visual
  • Cálculo rápido

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Memori de restar»?

Está pensada para niños de 7–8 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae una hoja en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Memori de restar» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Memori de restar»?

Trabaja restar, memoria visual, cálculo rápido. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

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