Los vecinos en la tabla del cien

El número de arriba, el de abajo, el de antes y el de después. Sumar y restar diez sin darse cuenta.

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4 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.

Los vecinos en la tabla del cien, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

En la tabla del cien, el vecino de arriba es diez menos y el de abajo, diez más. Esa regularidad se ve, y verla es lo que convierte «sumar diez» en algo evidente en vez de una cuenta.

Antes de rellenar nada conviene recorrer una columna entera en voz alta: 4, 14, 24, 34. Al llegar al final, la regla la dice el niño solo.

Cuando los vecinos salen sin dudar, se puede quitar la tabla y preguntar de memoria: ¿cuánto es 47 más diez? La respuesta llega rápido porque ya se ve la casilla.

Qué desarrolla

  • Sumar
  • Restar
  • Comparar números
  • Descubrir patrones

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Los vecinos en la tabla del cien»?

Está pensada para niños de 6–9 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae 4 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Los vecinos en la tabla del cien» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Los vecinos en la tabla del cien»?

Trabaja sumar, restar, comparar números, descubrir patrones. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

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