Cuando en una casa española se decide empezar con el inglés, lo primero que se
pone casi siempre es la canción del abecedario. Es pegadiza, dura un minuto y el
niño la canta entera en una semana.
Y a continuación no pasa nada. El niño sabe cantar veintiséis nombres de letras
y no puede decir ni una palabra en inglés, porque los nombres de las letras no
sirven para hablar — igual que en español saber que la eme se llama «eme» no ayuda
a leer «mesa». Lo que sí sirve desde el primer día son las palabras enteras, que es
lo que trabaja Inglés, escucha y
elige.
Nombre y sonido, otra vez
Es el mismo asunto que en español y conviene tenerlo claro porque en inglés se
complica.
El nombre de una letra es cómo se llama: «bi», «si», «di». El
sonido es lo que suena dentro de una palabra. Y en inglés la relación
entre los dos es bastante floja: la letra a se llama «ei» y suena de seis
maneras distintas según la palabra — cat, car, cake,
call…
Por eso un niño que se sabe el abecedario inglés no puede leer nada en inglés.
En español, saber los sonidos sí permite leer casi todo; en inglés no, y esa es la
diferencia esencial entre los dos idiomas.
Para qué sirve entonces
Tiene tres usos reales, y ninguno es aprender a leer.
Deletrear. Es el uso principal y el que justifica aprenderlo.
En inglés se deletrea constantemente: nombres, apellidos, direcciones. «How do you
spell it?» es una pregunta que aparece en cualquier conversación real.
Buscar en orden alfabético. Un diccionario, una lista, un
índice. Es útil y llega tarde.
Nombrar letras en clase. «Escribe una b.» Sirve para entenderse
en el aula, no para el idioma en sí.
Los tres son útiles y ninguno es urgente a los cuatro años. De ahí que el
abecedario no sea el primer paso sino uno de los que se pueden retrasar sin
perjuicio.
Cuándo introducirlo
La señal es doble: cuando el niño ya tiene un puñado de palabras inglesas
sólidas de oído —cuarenta o cincuenta— y ya lee con soltura en español.
El segundo requisito importa más de lo que parece. Un niño que todavía está
peleándose con las letras españolas y recibe a la vez otro juego de nombres para
las mismas letras acaba dudando en las dos. La e que en español se llama
«e» y en inglés «i», y la i que en inglés se llama «ai», son una fuente
de líos considerable a los cinco años.
Con seis o siete, en cambio, y con el español ya asentado, el abecedario inglés
se aprende en unas semanas y no interfiere con nada. La versión con la
pronunciación correcta está en Abecedario en
inglés.
Las letras que más se lían
Merece la pena conocerlas para no extrañarse cuando aparezcan los errores.
E / I. La e inglesa se llama «i» y la i se
llama «ai». Un niño español las intercambia sistemáticamente al principio, y es de
lo más lógico.
G / J. La g se llama «yi» y la j se llama
«yei». Suenan parecidas entre sí y ninguna se parece a su nombre español.
A / R. En algunas variantes suenan cerca, y además la
r inglesa no se parece a la nuestra.
Y / W. «Uai» y «dábliu». La segunda es la única letra del
abecedario inglés cuyo nombre tiene tres sílabas, y suele ser la favorita de
cualquier niño precisamente por eso.
Por qué en inglés no se puede leer «como suena»
Este es el fondo del asunto y explica por qué el abecedario da tan poco de sí
comparado con el español.
En español, saber el sonido de cada letra permite leer casi cualquier palabra,
incluidas las que nunca se han visto. Por eso una tabla de sílabas funciona: las
piezas valen siempre.
En inglés no. La misma combinación de letras suena de maneras distintas según
la palabra: through, though y tough acaban igual y se
dicen de tres formas. La letra o suena distinta en go,
to, son y women. No hay ninguna regla que cubra eso.
La consecuencia práctica: en inglés, las palabras se aprenden de una en una,
como imágenes completas, y no juntando letras. Por eso lo que hay que acumular
primero son palabras enteras oídas muchas veces, y por eso el abecedario —que es
una herramienta para deletrear, no para leer— no es la puerta de entrada.
Cómo se practica sin canción
La canción está bien para que suene familiar y tiene un problema: se aprende
como una melodía continua, y el niño que la canta entera no sabe decir qué letra
va después de la p si no arranca desde el principio.
Lo que rompe eso es deletrear cosas de verdad. Su nombre. El nombre del perro.
Palabras cortas que ya conoce: cat, dog, red. Se
deletrea en voz alta y se escribe, y ahí las letras dejan de ser una melodía y
pasan a ser piezas sueltas.
Y un juego que funciona muy bien en el coche: uno deletrea una palabra corta y
el otro adivina cuál es. Con tres o cuatro letras basta.
Cuando en el colegio lo dan antes
Puede pasar, y de hecho pasa a menudo: en clase de inglés cantan el abecedario
en primero de Infantil, con cuatro años. Entonces la pregunta en casa no es cuándo
introducirlo, sino qué hacer con lo que ya ha llegado.
La respuesta es dejarlo estar y no reforzarlo. Que se lo sepa como canción no
hace ningún daño mientras nadie lo use para intentar leer. Lo que sí conviene
evitar es la extensión natural —«a ver, deletréame gato en inglés»—, que es donde
empieza el lío con las letras españolas.
Y conviene compensar por el otro lado: si en clase van por las letras, en casa
se hacen palabras. Ocho de un tema, de oído, cada dos o tres semanas. Con eso el
niño tiene lo que de verdad hace falta y el abecedario se queda donde está, como
una canción más.
Cómo practicarlo jugando
Abecedario en inglés da el nombre de
cada letra con la pronunciación correcta, que es exactamente lo que un adulto
español no debería intentar dar de memoria.
Forma la palabra en inglés es
el paso siguiente y el que convierte las letras en algo útil: se construye una
palabra con sus letras, que es deletrear al revés.
Y Inglés, escucha y elige sigue
siendo la base de todo: mientras el vocabulario de oído no crezca, las letras no
tienen a qué agarrarse.
Qué imprimir
Los animales en inglés incluye
una hoja donde faltan letras dentro de las palabras, y esa es la mejor manera de
practicar el abecedario con sentido: la letra aparece en su sitio dentro de algo
que significa, y no suelta en una lista.
En español, el trabajo equivalente —cuándo llegan las letras y en qué orden—
está en A qué edad empezar con las
letras. Conviene tener ese asentado antes de meter un segundo alfabeto.
Y para elegir qué palabras inglesas van primero, Las primeras palabras en inglés.
Lo esencial
El abecedario inglés se enseña casi siempre demasiado pronto y sirve para menos
de lo que se cree: los nombres de las letras no permiten leer, y en inglés menos
todavía porque cada letra suena de varias maneras. Su uso real es deletrear, y eso
llega bien a los seis o siete años, cuando el niño ya lee en español con soltura y
tiene cuarenta o cincuenta palabras inglesas de oído. Antes de eso, un segundo
juego de nombres para las mismas letras solo confunde.