La carta a los Reyes Magos

Dos cartas para rellenar con el nombre, lo que ha hecho bien este año y lo que pide, más una corona para colorear.

4–9 años3 hojas A4PDFGratis
Descargar el PDF

3 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.

La carta a los Reyes Magos, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

La carta viene con tres renglones guiados: cómo se llama, qué ha hecho bien este año y qué le gustaría. Ese segundo renglón no es un adorno: obliga a pensar en algo que ha hecho antes de pensar en lo que quiere.

Con los pequeños se rellena al dictado —él dice, el adulto escribe— y él pone su nombre. Con seis o siete años ya escribe la carta entera, y ahí conviene dejar las faltas: una carta corregida en rojo deja de ser suya.

Vienen dos cartas por hoja porque siempre hace falta la segunda: la primera se llena de tachones, o cambia de idea, o hay dos niños en casa. La corona de la última hoja se colorea, se recorta y se pone la noche del cinco.

Qué desarrolla

  • Vocabulario
  • Motricidad fina
  • Ordenar secuencias

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «La carta a los Reyes Magos»?

Está pensada para niños de 4–9 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae 3 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «La carta a los Reyes Magos» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «La carta a los Reyes Magos»?

Trabaja vocabulario, motricidad fina, ordenar secuencias. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

Artículos relacionados