Memori de contrarios

Un memori donde la pareja no son dos cartas iguales sino dos opuestas: grande y pequeño, lleno y vacío. Ocho pares para recortar. PDF en A4.

4–7 años2 hojas A4PDFGratis
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2 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.

Memori de contrarios, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

La primera partida conviene jugarla con todas las cartas boca arriba, solo emparejando. Es un memori con una vuelta de tuerca —la pareja no es la carta igual— y esa regla hay que entenderla antes de añadirle la memoria.

Que diga en voz alta las dos palabras al levantar la pareja: «alto y bajo». Es la mitad del valor de la hoja, porque estos pares son vocabulario y no solo memoria.

Con niños de cuatro años se empieza con seis parejas y se sube desde ahí. Doce parejas de golpe hacen la partida larga y el juego se abandona antes de acabar.

Qué desarrolla

  • Memoria visual
  • Vocabulario
  • Comparar
  • Clasificar

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Memori de contrarios»?

Está pensada para niños de 4–7 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae 2 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Memori de contrarios» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Memori de contrarios»?

Trabaja memoria visual, vocabulario, comparar, clasificar. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

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