Sopa de letras de verbos

Todas las palabras escondidas son acciones: correr, saltar, escribir. Cuatro rejillas y una lista que se puede representar.

7–9 años5 hojas A4PDFGratis
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5 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.

Sopa de letras de verbos, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

Que busque las palabras y, cuando encuentre una, la haga: correr, saltar, aplaudir. Es la manera más rápida de que quede claro qué es un verbo.

Al acabar, pedidle que elija tres y escriba una frase con cada una. La sopa da las palabras; la frase demuestra que sabe usarlas.

Los verbos largos —escribir, dibujar— son los que más cuestan de encontrar y los que más satisfacción dan. Están puestos a propósito.

Qué desarrolla

  • Búsqueda visual
  • Vocabulario
  • Formar palabras

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Sopa de letras de verbos»?

Está pensada para niños de 7–9 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae 5 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Sopa de letras de verbos» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Sopa de letras de verbos»?

Trabaja búsqueda visual, vocabulario, formar palabras. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

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