Los divisores de un número

Doce no es solo doce: es algo que se reparte en dos, en tres, en cuatro y en seis. Treinta números para buscarles todos los divisores.

10–12 años4 hojas A4PDFGratis
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4 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.

Los divisores de un número, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

Es el primer sitio donde un número deja de ser una cantidad y pasa a tener estructura. Doce se puede repartir de cuatro maneras distintas y trece de ninguna, y esa diferencia no se ve contando: se ve buscando.

Se prueba en orden desde el 1 y no se salta ninguno, porque la lista tiene que salir completa. Y hay dos que valen siempre y conviene escribir antes de empezar: el 1 y el propio número.

Tiene un pago inmediato en las fracciones: con los divisores a mano, simplificar deja de ser adivinar. Media dificultad de las fracciones viene de no saber por qué número se puede dividir arriba y abajo.

Qué desarrolla

  • Multiplicar
  • Clasificar
  • Concentración
  • Descomponer números

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Los divisores de un número»?

Está pensada para niños de 10–12 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae 4 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Los divisores de un número» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Los divisores de un número»?

Trabaja multiplicar, clasificar, concentración, descomponer números. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

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