El rectángulo de multiplicar: juego para niños de 7 a 10 años

7–10 añosMultiplicar6 minGratis

¿Qué aprende el niño con «El rectángulo de multiplicar»?

«El rectángulo de multiplicar» enseña la multiplicación como superficie, para niños de 7 a 10 años. El niño tira de la esquina de una caja, la caja crece por casillas y en cada casilla hay un caramelo, una galleta o una mandarina. Le piden doce: busca el tamaño, suelta la esquina y la caja encaja en 3×4. Después le piden los mismos doce de otra manera, y salen 2×6.

El sentido está en esa repetición. Mientras 3×4 y 4×3 son dos renglones de una tabla hay que recordarlos por separado; en cuanto son la misma caja girada, hay que recordar la mitad. Y con el mismo gesto se ve que el doce se coloca de varias maneras y el trece de ninguna, que es la puerta a los divisores. Probar tamaños no cuenta como fallo: solo se comprueba al soltar la esquina.

Cómo se juega

  1. Piden meter en la caja doce caramelos. La caja empieza siendo de dos por dos y tiene una escuadra de madera en la esquina de abajo a la derecha: es el único mando del juego.
  2. Se tira de esa esquina y la caja crece por casillas, con un caramelo en cada una. Debajo se va escribiendo la operación sola: 3 × 4 = 12, y el resultado se pone verde cuando coincide con lo que piden.
  3. Al soltar el dedo se comprueba. Si la caja tiene los doce, encaja y la manera queda apuntada abajo; después hay que encontrar otra distinta con el mismo número.
  4. Probar tamaños no cuenta como fallo, y repetir una caja que ya estaba tampoco: solo se falla al soltar con un número que no es. Tras dos fallos se enseña el tamaño de una caja que falta.

Qué desarrolla

La multiplicación como superficie y no como una lista de renglones que memorizar. Al ver que 3×4 y 4×3 son la misma caja girada, la tabla se reduce a la mitad; al ver que el doce se coloca de varias maneras y el trece de ninguna, aparece la idea de divisor y de número primo mucho antes de que nadie use esas palabras. La tira de 1×n no cuenta como manera a propósito: le sale a cualquier número y no enseña nada.

Consejos para las familias

  • Al terminar una ronda, preguntad cuántas maneras tendría el trece. La cara que pone al no encontrar ninguna vale por una clase entera sobre números primos.
  • En papel siguen «Los divisores de un número» y «Los números primos»; de los juegos, «Tablas de multiplicar» para la parte de memoria.

Cómo jugarlo en casa

Se juega en el navegador, sin instalar nada y sin registro: sirve el móvil, la tableta o el ordenador. Una partida dura 6 min, que a estas edades es lo que aguanta la atención antes de que jugar se convierta en aguantar. La dificultad sube sola según cómo va el niño, así que no hay nada que configurar.

Si queréis seguir por el mismo camino en papel, hay fichas para imprimir gratis, y en el blog explicamos en qué orden conviene trabajar cada cosa.

Artículos que hablan de este juego

Del blog para familias: en qué momento encaja y qué hacer si el niño se atasca.