Es una regla que solo aparece cuando se escribe a mano y se acaba el renglón, y justo por eso casi no se enseña: en la pantalla la aplica el programa solo.
Debajo está la sílaba, que se practica en Cuántas sílabas antes de tocar un guion.
Solo pasa escribiendo a mano
Un niño que escribe en un cuaderno se encuentra con esto cada dos páginas, y sin la regla resuelve como puede: mete la palabra apretada, la deja a medias o se salta el margen.
Ninguna de las tres soluciones es buena, y las tres se corrigen enseñándole que hay un guion y que tiene un sitio.
Es de las pocas reglas de ortografía que se aprenden por necesidad y no por examen.
El guion va entre sílabas
La condición principal es esa y es la que resuelve el noventa por ciento de los casos. Ca-sa, ven-ta-na, es-cue-la.
Cortar dentro de una sílaba deja un trozo que no suena a nada: cas, vent, escu. Ese es el detector.
Y quiere decir que antes de aprender esto hay que saber separar en sílabas, que es un trabajo aparte y anterior.
Leer en voz alta el trozo de delante
El truco que hace que la regla se pueda aplicar sin recordarla: se lee lo que queda antes del guion y se escucha si suena a sílaba.
Es más rápido que repasar la lista de condiciones y funciona igual de bien, incluso con palabras que no se han visto nunca.
Al corregir, esa es la pregunta que hay que hacer: «lee lo de arriba, ¿suena a algo?».
La ch, la ll y la rr no se parten
Para esto son una sola letra, aunque se escriban con dos signos. Co-che y no coc-he; ca-lle y no cal-le; pe-rro y no per-ro.
Es el error más frecuente después del de cortar dentro de la sílaba, y se explica solo diciendo que suenan de una vez.
La comprobación de oído también sirve: coc no suena a sílaba de coche.
No se deja una vocal sola
Aunque a-mor tenga la sílaba a suelta, no se parte así: una letra sola colgando al final del renglón se lee mal.
Lo mismo al principio de la línea siguiente. Con palabras cortas, la solución es no partir y pasar la palabra entera abajo.
Es la condición que más se salta y la que da un aspecto descuidado a la página.
Palabras cortas: mejor no partir
Una palabra de dos sílabas partida al final del renglón no ahorra casi espacio y estorba la lectura. Se baja entera y no pasa nada.
Enseñar esa decisión —partir o bajar— es tan útil como la regla, porque es la que se toma de verdad al escribir.
La medida práctica: si de la palabra queda menos de media en el renglón, no compensa.
Las palabras compuestas
Con sacapuntas o paraguas se puede partir por la sílaba, como siempre, y a veces también por donde se juntan las dos palabras.
No hace falta complicarlo a los ocho años: la regla de la sílaba vale y produce cortes correctos.
Se puede comentar de pasada, como una curiosidad, y dejarlo ahí.
Dónde se ve el resultado
En un libro impreso, en un periódico y en cualquier texto justificado. Buscar guiones al final de renglón en un libro y comprobar si cumplen la regla es un juego de cinco minutos.
Y se encuentran casos raros que dan conversación, porque la imprenta tiene además reglas de estética.
Ese paseo por un libro convierte una norma escolar en algo que hace todo el mundo.
El margen es la causa
La razón por la que esto existe es el margen derecho, y muchos niños escriben sin margen porque nadie se lo ha señalado.
Trazar una línea vertical a dos centímetros del borde derecho, con lápiz, hace visible el problema y obliga a decidir.
Con el margen dibujado, la regla del guion se aprende sola en una semana.
Silabear no es cantar
Separar en sílabas para partir palabras se hace con la cabeza y no con las palmas, y en palabras que no se han oído nunca.
Por eso conviene practicar con palabras largas y poco frecuentes: biblioteca, transporte, extraordinario.
Ahí es donde se ve si la separación silábica está automatizada o si se hacía de memoria con las palabras de siempre.
Los grupos de consonantes
Con br, pl, tr y compañía, las dos consonantes van juntas a la sílaba siguiente: pa-la-bra, so-pla-do, o-tro.
Es lo mismo que ya se ha visto en las sílabas trabadas al aprender a leer, y decirlo así ahorra explicar nada nuevo.
Cuando las consonantes no forman grupo —car-ta, cam-po—, se reparten una a cada lado.
Clasificar en dos columnas
Ver la palabra ya partida y decidir si está bien o mal es más fácil que partirla uno mismo, y por eso se empieza así.
Además obliga a fijarse en el corte, que es lo que se quiere entrenar, en vez de en escribir la palabra entera.
Cuando las dos columnas salen sin fallos, se pasa a partir palabras nuevas.
Antes de esto
Hace falta separar en sílabas con soltura, incluso palabras largas, y hace falta escribir con margen.
También ayuda tener claro qué es la ch, la ll y la rr como sonido, cosa que ya se ha trabajado al aprender a leer.
Sin la sílaba automatizada, esto no se puede aprender: se convierte en cortar por donde parece.
Qué edad
Reconociendo si una palabra corta está bien partida, a los ocho.
Con la ch, la ll y la rr, a los nueve.
Partiendo palabras largas por su cuenta al escribir, a los diez u once.
Los errores del adulto
Corregir el guion sin explicar la regla, que solo enseña que hay algo mal. Y exigirlo antes de que la separación silábica esté firme.
También conviene no obsesionarse: en un texto escrito por un niño hay cosas más importantes que un guion mal puesto.
Se corrige una vez, se enseña el truco de leer el trozo de delante y se deja que se asiente.
Cuánto por sesión
Una hoja de clasificar y dos minutos de comprobación en un libro. Es una regla pequeña y no da para más.
Vuelve sola cada vez que se escribe, y ahí es donde se consolida.
Repetirla tres veces en el mes que viene basta para que quede.
Antes y después de esto
Contar sílabas está en contar sílabas con las palmas, y el espacio entre palabras, en separar las palabras al escribir. Los grupos de consonantes están en las sílabas trabadas.
Cómo practicarlo jugando
Cuántas sílabas automatiza la separación silábica, que es la condición previa.
Leer por sílabas afina el corte y Sílaba fuerte la atención a cómo suena cada trozo.
Qué imprimir
Partir la palabra al final de la línea trae tres hojas de bien partidas y mal partidas.
Antes conviene Cuántas sílabas tiene, y para copiar por trozos, Copiar palabras por sílabas.
Lo esencial
- El guion va entre sílabas: cortar dentro de una deja un trozo que no suena.
- La ch, la ll y la rr son una sola letra y no se parten nunca.
- No se deja una vocal sola al final ni al principio del renglón.
- El truco es leer en voz alta lo que queda antes del guion.
- Sin margen dibujado, el problema no aparece y la regla no se aprende.