Refranes y dichos

Veinte refranes y frases hechas con lo que significan de verdad. El lenguaje que no dice lo que parece, que es donde muchos niños se pierden al leer.

7–9 años4 hojas A4PDFGratis
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4 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.

Refranes y dichos, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

Antes de leer la explicación, que diga qué cree él que significa. Las respuestas literales —«llueve sobre mojado» es que llueve mucho— son las buenas para empezar la conversación.

Lo que hay que dejar claro es la idea de fondo: hay frases que no dicen lo que parece, y para entenderlas hay que pensar en qué se parecen a la situación de la que se habla.

Se leen tres o cuatro por sesión, no la hoja entera. Son densas y se olvidan si se pasan de golpe.

Y lo que las fija es usarlas: cuando pase algo en casa que encaje con una, decirla. Un refrán oído en su momento se aprende de una vez.

Qué desarrolla

  • Vocabulario
  • Leer por sílabas
  • Concentración
  • Habilidades sociales

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Refranes y dichos»?

Está pensada para niños de 7–9 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae 4 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Refranes y dichos» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Refranes y dichos»?

Trabaja vocabulario, leer por sílabas, concentración, habilidades sociales. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

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