Nombres y verbos

La primera clasificación de palabras: las que nombran cosas y las que dicen lo que se hace. Tres hojas para separar, con las que engañan al final.

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4 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.

Nombres y verbos, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

Se explica con dos preguntas y no con definiciones. «¿Se puede señalar?» para los nombres. «¿Se puede hacer?» para los verbos.

Que las diga en voz alta con el artículo delante: «el salto» suena bien y «el saltar» también, pero «yo mesa» no. El oído desempata casi siempre.

La tercera hoja tiene las que engañan a propósito: «el baile» y «bailar» vienen de lo mismo y no son la misma clase de palabra. Ahí es donde se ve si lo ha entendido.

Nada de aprenderse la definición de sustantivo. Lo que sirve es reconocerlos dentro de una frase, y eso se practica clasificando.

Qué desarrolla

  • Vocabulario
  • Clasificar
  • Concentración
  • Formar palabras

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Nombres y verbos»?

Está pensada para niños de 6–8 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae 4 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Nombres y verbos» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Nombres y verbos»?

Trabaja vocabulario, clasificar, concentración, formar palabras. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

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