Laberintos para empezar
Tres laberintos anchos y cortos, de los primeros que puede resolver un niño de tres años. PDF en A4 para imprimir gratis.
3 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.
Cómo trabajarla
Los primeros laberintos se hacen con el dedo, no con el lápiz. Recorrer el camino tocando y solo después trazarlo evita el atasco típico: querer dibujar antes de haber visto por dónde se va.
Los pasillos son anchos a propósito. A los tres años el lápiz todavía no obedece del todo, y un laberinto estrecho convierte un juego de mirar en un ejercicio de pulso que aún no toca.
Si se equivoca y se mete en un callejón, no pasa nada: volver atrás es justo lo que se está aprendiendo. Lo único que conviene evitar es señalarle el camino.
Qué desarrolla
- Concentración
- Motricidad fina
- Orientación espacial
Practícalo también jugando
El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.
Más fichas
Preguntas frecuentes
Está pensada para niños de 3–5 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.
El PDF trae 3 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.
No. «Laberintos para empezar» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.
Trabaja concentración, motricidad fina, orientación espacial. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.
De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.
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