Dar el cambio

Se paga con un billete y hay que decir qué vuelve. La resta más útil que existe, con monedas dibujadas y soluciones.

7–10 años4 hojas A4PDFGratis
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4 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.

Dar el cambio, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

El cambio es una resta con un disfraz muy bueno: si algo cuesta 6,40 y se paga con diez, vuelven 3,60. Pero en la tienda casi nadie la resta: se cuenta hacia arriba desde el precio hasta el billete, y esa manera es más rápida y más fácil de comprobar.

Conviene enseñar las dos maneras y dejar que elija. Contar hacia arriba —«6,40, siete, ocho, nueve, diez»— es lo que hace el tendero, y de paso enseña que restar y sumar hacia arriba son la misma cosa vista desde otro lado.

Y después, a la tienda de verdad. Que pague él y que diga en voz alta cuánto tiene que volver antes de que se lo den: es la única manera de que esto deje de ser una hoja.

Qué desarrolla

  • Restar
  • Sumar
  • Comparar números
  • Concentración

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Dar el cambio»?

Está pensada para niños de 7–10 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae 4 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Dar el cambio» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Dar el cambio»?

Trabaja restar, sumar, comparar números, concentración. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

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