Cálculo y matemáticas

Jugar a la Alasita en casa

Por El equipo de Kodomi Club · 14 de septiembre de 2026 · 8 min

Jugar a la Alasita en casa

Casitas, coches y billetes diminutos: la feria de La Paz es la tienda de juguete más grande del mundo. Cómo se juega en casa con cuentas de verdad.

Cada 24 de enero, en La Paz, empieza la feria de la Alasita. Los puestos venden miniaturas de todo lo que alguien puede desear para el año: casitas, coches, maletas, títulos universitarios diminutos, sacos de comida y billetes de juguete. A mediodía se bendicen, y la tradición dice que lo que se compra en pequeño se consigue en grande.

Para un niño es la tienda de juguete más grande del mundo. Y montar una en casa es una de las mejores formas de practicar el dinero: poner precios, pagar, dar el cambio y comparar lo que cuesta cada cosa, que es justo lo que entrena La tienda.

Qué significa Alasita

La palabra alasita viene del aimara y se suele traducir como «cómprame». Es lo que dicen los vendedores a quien pasa por el puesto.

El aimara es una de las lenguas oficiales de Bolivia, junto con el quechua, el guaraní y muchas otras.

Aprender a decir «cómprame» en aimara es un pequeño gesto que despierta la curiosidad por las lenguas del país.

El Ekeko

El Ekeko es la figura central de la feria: un hombrecito sonriente cargado de bolsas, utensilios y comida, que representa la abundancia.

Muchas familias le colocan miniaturas encima para pedir lo que desean.

Dibujar al Ekeko con todo lo que lleva colgado, y hacer una lista de cada objeto, es un ejercicio de observación y de vocabulario.

Patrimonio de la humanidad

En 2017, la UNESCO inscribió los recorridos rituales de La Paz durante la Alasita en su lista de patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

Explicar qué es un patrimonio inmaterial —una costumbre, una fiesta, una forma de hacer las cosas— es una buena conversación con un niño de nueve años.

Y buscar otros patrimonios de Bolivia, como el Carnaval de Oruro, completa el mapa.

Las miniaturas

Las miniaturas de la Alasita están hechas con mucho detalle: panes diminutos, periódicos que se pueden leer, herramientas pequeñísimas.

Fabricar miniaturas en casa con plastilina, cartón o papel es motricidad fina pura, y obliga a pensar en proporciones: si la casa mide diez centímetros, la puerta no puede medir ocho.

Es la idea de escala, que después aparece en los mapas y en los planos.

Los billetes de juguete

En la feria se venden billetes en miniatura, a veces de otras monedas, para pedir que no falte el dinero.

Fabricar billetes de juguete en casa es un ejercicio de escritura de números: cada billete lleva su valor en cifra y en letra.

Y hacer billetes de 10, 20, 50 y 100 bolivianos, como los de verdad, prepara para contar cantidades grandes.

Montar la feria

Para montar una Alasita en casa bastan una mesa, unas miniaturas hechas a mano y unos carteles de precios.

Un niño hace de vendedor y otro de comprador, y después se cambian los papeles.

El vendedor tiene que calcular el total y dar el cambio; el comprador, decidir qué le alcanza con lo que tiene. Los dos papeles enseñan cosas distintas.

Poner los precios

Decidir cuánto cuesta cada miniatura obliga a pensar en valores relativos: una casa tiene que costar más que un pan, y un coche más que una maleta.

Ordenar las miniaturas de la más barata a la más cara es un ejercicio de comparación de números.

Y escribir los carteles de precios con buena letra es práctica de escritura de cifras.

Comprar con un presupuesto

La parte más interesante del juego es dar a cada niño una cantidad fija de billetes de juguete y dejarle elegir.

No le alcanza para todo, así que tiene que decidir qué quiere más, sumar lo que lleva y ver cuánto le queda.

Es la primera lección de presupuesto, y se aprende mucho mejor jugando que con una explicación. La lista de la compra la trabaja en pantalla.

Dar el cambio

Dar el cambio es de lo que más cuesta al principio. La técnica de contar hacia arriba —desde el precio hasta lo que se ha pagado— es la que usan los vendedores.

Si algo cuesta 35 y se paga con 50, se cuenta: 35, 40, 50. Son 15 de cambio.

Practicarlo con billetes de juguete, una y otra vez, hace que se automatice.

Lo que se desea

La Alasita tiene también una parte muy bonita: pensar qué se desea para el año.

Pedirle al niño que elija tres miniaturas que representen sus deseos, y que explique por qué, es un ejercicio de expresión y de reflexión.

Y escribirlos en una tarjeta que se guarda hasta el año siguiente permite comprobar después qué se cumplió.

Monedas de Bolivia

El boliviano se divide en centavos. Hay monedas de 10, 20 y 50 centavos, y de 1, 2 y 5 bolivianos.

Su estructura se parece mucho a la del euro, así que las fichas de dinero de este sitio se adaptan con facilidad cambiando el nombre de la moneda.

La moneda de 5 bolivianos, que en el euro sería un billete, es la única diferencia que conviene señalar.

Los billetes de otros países

En la Alasita se venden billetes en miniatura de varias monedas. Es una buena excusa para conocer los nombres y los símbolos de otras monedas.

Hacer una tabla con el nombre de la moneda de cada país vecino —el sol, el peso, el guaraní, el real— es un ejercicio de geografía.

Y dibujar un billete inventado para un país imaginario, con su valor y su dibujo, es una manualidad muy creativa.

Ahorrar para un deseo

La Alasita habla de deseos, y una forma práctica de acercarse a uno es ahorrar para conseguirlo.

Poner una meta, apuntar cada semana cuánto se guarda y dibujar una barra que va subiendo convierte el ahorro en un gráfico.

Calcular cuántas semanas faltan para llegar a la meta es un problema de división muy real.

El mediodía

La bendición de las miniaturas se hace a mediodía, a las doce en punto.

Leer esa hora en un reloj de agujas, y saber que en el formato de veinticuatro horas también son las doce, es un buen repaso de la hora.

Y calcular cuántos minutos faltan para el mediodía a distintas horas de la mañana es cálculo con el reloj.

Cuánto se ganó

Al terminar la feria de casa, cada vendedor cuenta cuánto dinero tiene y lo compara con lo que tenía al empezar.

La diferencia es lo que ha ganado, y calcularla es una resta con un significado muy claro.

Si alguien tiene menos que al principio, hay que averiguar por qué: ¿dio mal el cambio?, ¿regaló algo? Repasar las ventas es un buen ejercicio de revisión.

Antes y después de esto

Para qué sirven las matemáticas del dinero está en el dinero, las matemáticas que se usan, y cómo se calcula el cambio, en calcular la vuelta.

La escuela boliviana está en la primaria en Bolivia, y la otra gran fiesta del país, en el Carnaval de Oruro.

Cómo practicarlo jugando

La tienda y La lista de la compra preparan la feria.

Descompón el número ayuda a pagar con billetes distintos.

Qué imprimir

Monedas y billetes sirve de modelo para los billetes de juguete, y Dar el cambio practica la vuelta.

Precio, cantidad y coste trabaja las compras de varias unidades.

Lo esencial

  • La Alasita empieza cada 24 de enero en La Paz, y las miniaturas se bendicen a mediodía.
  • Alasita viene del aimara y significa «cómprame»; el Ekeko representa la abundancia.
  • La UNESCO la reconoce como patrimonio cultural inmaterial desde 2017.
  • Montar la feria en casa trabaja precios, presupuesto y cambio.
  • Fabricar miniaturas enseña la idea de escala.

Para saber más, las fuentes

Para practicarlo jugando

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