Restas hasta 20

Solo restas, y de las que bajan del diez: 14 − 6, 12 − 8. Es el salto de verdad después del diez. Tres hojas con sus respuestas.

6–8 años3 hojas A4PDFGratis
Descargar el PDF

3 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.

Restas hasta 20, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

El método es el mismo que en las sumas pero al revés: primero se baja hasta el diez y después se quita lo que falta. Para 14 − 6, se quitan cuatro para llegar a diez y quedan dos por quitar: ocho.

Restar contando hacia atrás solo funciona con números pequeños. Si para 14 − 6 empieza a contar de uno en uno, lo que falta no es práctica sino apoyarse en el diez.

Una hoja por sesión. En cálculo la fatiga no se nota en quejas sino en errores tontos, y seguir cuando ya aparecen no enseña nada.

Qué desarrolla

  • Restar
  • Descomponer números
  • Cálculo rápido

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Restas hasta 20»?

Está pensada para niños de 6–8 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae 3 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Restas hasta 20» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Restas hasta 20»?

Trabaja restar, descomponer números, cálculo rápido. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

Artículos relacionados

  • Deshacer una suma

    Sumar y restar no son dos operaciones que haya que aprender por separado. Son la misma relación mirada desde dos lados, y decirlo a tiempo ahorra dos años de dedos.

  • Restar en columna: pedir prestado

    Cuando arriba hay menos que abajo hay que pedir prestado. Es el momento en que muchos niños empiezan a inventarse la resta.

  • Restar en la mesa de la cocina

    Hacen falta muchas repeticiones y en papel se abandonan a la mitad. El formato de juego de mesa resuelve exactamente eso.