Inglés

La familia y la ropa: los dos temas de inglés que se usan a diario

Por El equipo de Kodomi Club · 2 de septiembre de 2026 · 8 min

La familia y la ropa: los dos temas de inglés que se usan a diario

Hay temas de inglés que se estudian y temas que se usan. La familia y la ropa son de los segundos, y esa es toda la diferencia entre aprender diez palabras y quedarse con ellas.

Una palabra que no se usa entre una sesión y la siguiente se olvida, por bien que se aprendiera el primer día. Es la regla que decide qué queda y qué no, y por eso los temas de inglés no valen todos lo mismo aunque tengan el mismo número de palabras.

Los animales de la selva entusiasman y no vuelven a aparecer hasta el próximo documental. La familia y la ropa aparecen todos los días, varias veces, sin que nadie organice nada.

Qué tienen estos dos que no tengan los demás

Los protagonistas están en casa. Mother, father, sister, brother se pueden decir señalando a personas de verdad, y las prendas se nombran mientras se ponen. No hay que buscar una ocasión: la ocasión ocurre sola dos veces al día.

Eso resuelve el problema que ninguna sesión de estudio resuelve, que es la repetición espaciada. Diez repasos repartidos por la semana valen mucho más que treinta seguidos el sábado, y aquí los diez salen gratis.

La otra ventaja es que el niño ya tiene el concepto: sabe perfectamente lo que es una hermana y lo que es un abrigo. Lo único nuevo es el sonido, y aprender una palabra cuando lo único nuevo es el sonido es la mitad de trabajo — está explicado en Las primeras palabras en inglés.

Por eso Inglés, escucha y elige encaja bien aquí: la palabra entra por el oído y solo hay que señalar el dibujo, que es exactamente lo que se hará después señalando a una persona.

La familia: menos palabras de las que parece

La tentación es dar el árbol genealógico entero. Con seis basta para empezar: mother, father, sister, brother, grandmother, grandfather.

Dos avisos prácticos. Grandmother y grandfather son largas y se parecen entre sí, así que conviene no meterlas el primer día: mejor cuando las cuatro cortas estén firmes.

Y hay una diferencia con el español que merece señalarse en voz alta: brother y sister no tienen una palabra que los agrupe. En español decimos «hermanos» para los dos; en inglés hay que decir brothers and sisters o siblings, que ya no es vocabulario de esta edad. No es un problema, pero explica por qué a veces la traducción no cuadra.

Lo que sí conviene evitar es convertir el tema en una lección sobre cómo son las familias. Se nombran las personas que hay en esa casa, en el orden en que aparecen, y ya está.

La ropa: el tema que se practica vistiéndose

Aquí el vocabulario útil es el que el niño se pone: shoes, socks, trousers, shirt, coat, hat. Seis prendas y las seis salen del armario cada mañana.

El truco es no montar nada: mientras se viste, se nombran dos o tres en inglés. Dos minutos, sin preguntar, sin comprobar. La palabra se oye docenas de veces a lo largo de la semana y se queda sin que nadie haya estudiado.

Un detalle que confunde a los adultos y que conviene saber: trousers es plural en inglés aunque sea una sola prenda, igual que shoes o socks. En español decimos «un pantalón» y en inglés se dice trousers a secas. No hay que explicarlo — basta con decirlo siempre bien para que suene natural.

Y si alguna palabra no se queda por mucho que se repase, la pregunta útil es si esa prenda se usa. Un scarf en Sevilla en mayo no tiene ninguna oportunidad de fijarse; mejor cambiarlo por algo que lleve puesto.

Cuándo pasar a la letra

La regla es la de siempre y aquí importa especialmente, porque son palabras que un niño español lee mal con mucha facilidad. Shoes leído a la española no se parece en nada a como suena.

Primero el oído: la palabra se oye y se repite muchas veces antes de verla escrita. Cuando por fin aparece escrita, el niño ya sabe cómo suena, y lo que hace al leerla es reconocer algo conocido en vez de descifrarlo.

La señal de que el tema está listo para la parte escrita no es que sepa decir las seis palabras mirando los dibujos. Es que las diga en desorden, sin dibujo delante, y al día siguiente de la última sesión.

Los temas que se estudian y los que se usan

Puestos a ordenar los temas de inglés por rendimiento, la lista no coincide con la que más gusta a los niños, y conviene saberlo antes de elegir el siguiente.

Arriba del todo, los que aparecen a diario sin preparación: la familia, la ropa, la comida y los colores. Se practican vistiéndose, comiendo y señalando cosas de la casa, y por eso se quedan.

En medio, los animales domésticos y las partes del cuerpo. No salen solos cada día, pero sí en cuentos, canciones y juegos, así que vuelven con cierta frecuencia.

Y abajo, los que entusiasman y no vuelven: los animales de la selva, los medios de transporte exóticos, los dinosaurios. Son fantásticos para una sesión y se olvidan en tres semanas, porque entre una vez y la siguiente no ha pasado nada.

Eso no significa que haya que prohibirlos. Significa que no conviene contarlos como aprendidos, y que si el niño quiere saber cómo se dice cocodrilo, se le dice y ya está.

Cuántas por semana y cómo se repasa

Seis u ocho palabras por tema, y un tema cada dos o tres semanas. Parece poquísimo hasta que se hace la cuenta: al cabo de un curso son unas cien palabras que el niño de verdad tiene.

El repaso que funciona no es una sesión sino una costumbre. Con la ropa, dos prendas al vestirse. Con la familia, nombrar en inglés a quien entra por la puerta. Diez segundos cada vez, seis días a la semana.

Y la señal para cambiar de tema no es que sepa decir las palabras mirando los dibujos: es que las diga en desorden, sin dibujo, y al día siguiente de la última sesión. Si eso sale, el tema está; si no, una semana más y no pasa nada.

Cómo practicarlo jugando

Inglés, escucha y elige es el primero: se oye la palabra dicha por un hablante nativo y se toca el dibujo. Sin letras, sin posibilidad de leerla mal.

Inglés, palabra y dibujo añade la palabra escrita, cuando ya suena bien en la cabeza.

Y Memoria en inglés junta las dos formas en un memori, obligando a sostenerlas a la vez.

Cinco minutos al día, y lo demás mientras se viste y mientras se cena. Para un adulto que no habla inglés, la voz de los juegos resuelve el problema entero: el modelo lo da la grabación y nadie en casa tiene que arriesgar la pronunciación.

Qué imprimir

La familia en inglés son cuatro hojas: el vocabulario con dibujo, palabra y traducción; caligrafía para repasar cada palabra; emparejar dibujo y palabra; y las respuestas.

La ropa en inglés es más larga —siete hojas— y trae además la de las letras que faltan, que es la más exigente: la palabra completa no aparece en ninguna parte de esa hoja, a propósito. Las pistas son el dibujo y la traducción, porque si la palabra estuviera impresa al lado, copiar sería más cómodo que pensar.

Las hojas de emparejar conviene dejarlas para otro día y no hacerlas a continuación: recién vistas las palabras, el niño acierta sin saberlas.

Cuando estos dos temas estén, La comida en inglés sigue la misma lógica —aparece tres veces al día en la mesa— y es el tercero natural.

Lo esencial

De todos los temas de inglés, la familia y la ropa tienen algo que los demás no: se usan todos los días sin montar ninguna actividad, y la repetición espaciada sale gratis. Seis palabras por tema bastan. El niño ya tiene el concepto, así que lo único nuevo es el sonido — y por eso va primero el oído y después la letra, sobre todo con palabras como shoes, que leídas a la española no se parecen a nada. Y si una palabra no se queda, conviene mirar si esa prenda se pone.

Para saber más, las fuentes

Para practicarlo jugando

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