En español, quien oye una palabra puede escribirla casi siempre bien. En inglés no: «kitchen», «wardrobe» y «fridge» no se pueden reconstruir por el sonido, hay que haberlas visto.
Y ahí una sopa de letras hace algo que una lista no hace: obliga a mirar la palabra letra a letra, muchas veces, sin que parezca repetición. El vocabulario de casa se practica en Memoria en inglés.
Leer la lista con la pronunciación
Antes de buscar nada, la lista en voz alta y con la pronunciación correcta. Si se lee «wardrobe» como se escribe, se está aprendiendo mal.
Y señalando el objeto en casa: la palabra queda pegada a una cosa concreta y no a una fila de letras.
Un minuto de lista bien leída cambia el rendimiento de los quince siguientes.
La escritura no se parece al sonido
«Knife» empieza por ka y no se dice. «Fridge» tiene una de más. «Kitchen» lleva una t que casi no suena.
Estas rarezas son exactamente lo que hay que memorizar visualmente, y por eso una sopa de letras es mejor material de lo que parece.
Merece decirlo en voz alta: en inglés, la palabra escrita hay que verla, no deducirla.
Sin eñes en el relleno
Las rejillas en inglés se rellenan sin eñe, porque una ñ entre palabras inglesas se ve a un metro y señala dónde no hay que mirar.
Es un detalle pequeño y de él depende que la sopa sea de verdad una sopa inglesa.
Lo mismo con las tildes: en inglés no las hay, y eso simplifica la búsqueda.
Una vuelta por la casa al terminar
Cinco minutos señalando y diciendo las ocho palabras. Es la parte que hace que la hoja sirva para hablar y no solo para buscar.
Con «kitchen», «bedroom» y «bathroom» se recorre media casa, y con los muebles la otra media.
Y se puede repetir cada día en treinta segundos, que es lo que fija el vocabulario de verdad.
Los verbos de casa
Una de las rejillas trae verbos —sleep, cook, wash, clean— y esos son más útiles que los objetos, porque permiten decir frases.
«I cook», «I read», «I sleep» son frases completas con una sola palabra nueva cada una.
Conviene practicarlos con el pronombre desde el principio, porque en inglés no se puede quitar.
Escribirlas después
Buscar una palabra no es escribirla. Copiar cinco de las encontradas, sin mirar la lista, es lo que comprueba si la forma escrita ha quedado.
Es más difícil de lo que parece y es exactamente lo que se pide en un examen de vocabulario.
Cinco minutos más y la hoja rinde el doble.
Emparejar con el dibujo
Después de la sopa, unir cada palabra con un dibujo es la comprobación de que se sabe qué significa y no solo cómo se escribe.
Reconocer una palabra en una lista es fácil; encontrar cuál de ocho le corresponde a un dibujo obliga a descartar las otras siete.
Y ahí es donde se ve si el vocabulario está o solo estaba durante la búsqueda.
Ocho palabras por semana
Con ocho por rejilla y una rejilla a la semana, en un mes hay treinta y dos palabras nuevas de casa. Es un ritmo sostenible.
Ir a por las treinta y dos de golpe produce la sensación de saberlas todas y la realidad de no saber ninguna.
Y conviene volver sobre las de la semana anterior antes de empezar la nueva.
Buscar por la primera letra
La técnica es la misma que en español: recorrer la rejilla buscando solo la primera letra y mirar en las ocho direcciones cada vez que aparece.
En inglés funciona aún mejor, porque hay letras poco frecuentes —la k, la w, la j— que salen enseguida y acortan la búsqueda muchísimo.
Empezar por las palabras que llevan una de esas letras es una estrategia que se descubre sola a la segunda rejilla.
Las palabras que se parecen al español
«Garden» y jardín, «lamp» y lámpara, «sofa» y sofá. Hay bastantes palabras que se reconocen a la primera y conviene señalarlas.
Son regalos y dan confianza, sobre todo al principio, cuando la sensación de que nada suena a nada desanima mucho.
Y de paso aparece la idea de que los idiomas se prestan palabras, que es una conversación interesante a los diez años.
Palabras que engañan
«Carpet» no es carpeta: es alfombra. Estos casos existen y a los diez años ya se pueden nombrar sin liar nada.
Meter una en cada rejilla y comentarla al terminar vale más que una lista de falsos amigos aprendida de golpe.
Y se recuerdan muy bien porque la sorpresa es parte del recuerdo.
Qué edad
Rejillas de diez por diez con palabras cortas, desde los siete u ocho.
De doce por doce con diagonales, a los nueve.
Con palabras al revés y verbos, a los diez u once.
Antes de esto
Hace falta el abecedario en inglés, al menos para reconocer las letras al buscarlas.
Y ayuda mucho tener ya algo de vocabulario del tema, porque buscar palabras desconocidas es un rastreo de letras y no deja nada.
Por eso conviene hacer la sopa después de haber visto el vocabulario, nunca antes.
Los errores típicos
Leer las palabras como se escriben y aprender mal la pronunciación.
Buscar sin haber entendido qué significa cada una.
Y no escribir ninguna después, que deja el ejercicio en pura búsqueda visual.
Etiquetas por la casa
Pegar papelitos con la palabra inglesa en la puerta, la mesa, la nevera y la cama es la actividad de vocabulario con mejor relación entre esfuerzo y resultado.
Se ven cien veces al día sin que nadie estudie nada, y las palabras se quedan solas.
Se cambian cada dos semanas por otras ocho y el sistema sigue funcionando.
Comparar con el español
«Bedroom» es literalmente «habitación de cama», y «bathroom» es «habitación de baño». Ver cómo están construidas las palabras ayuda a recordarlas.
Muchas palabras inglesas son dos palabras pegadas, y descubrirlo es un truco de memoria que sirve para docenas de casos.
Es lo mismo que las palabras compuestas del español, y conviene señalar el parecido.
Cuánto por sesión
Una rejilla, veinte minutos, con la lista leída antes y cinco palabras escritas después.
Y una vuelta por la casa señalando, que es lo que convierte la hoja en habla.
Sin cronómetro: en inglés la búsqueda es más lenta porque las palabras son menos familiares.
Antes y después de esto
Cómo se trabaja la ortografía inglesa está en escribir inglés sin faltas. Y un juego de papel y lápiz para descansar entre hojas, en puntos y cajas.
Cómo practicarlo jugando
Memoria en inglés repasa el vocabulario que la sopa expone.
Inglés: palabra y dibujo comprueba el significado y Forma la palabra en inglés la escritura.
Qué imprimir
Sopa de letras de la casa en inglés trae cuatro rejillas con habitaciones, muebles, cocina y verbos.
Para el vocabulario con dibujos, La casa en inglés. Y para el abecedario, Abecedario en inglés.
Lo esencial
- En inglés la palabra escrita hay que verla: no se puede deducir del sonido.
- La lista se lee antes, en voz alta y con la pronunciación correcta.
- El relleno de la rejilla va sin eñes, o la sopa deja de ser inglesa.
- Buscar no es escribir: cinco palabras copiadas después duplican el rendimiento.
- Etiquetas pegadas por la casa hacen más que cualquier hoja.