Los nombres de personas, ciudades, países y ríos llevan mayúscula. Los días de la semana y los meses, en español, no la llevan. Esa es toda la regla y se falla constantemente.
Se falla porque en inglés los días y los meses sí la llevan, porque en los carteles las mayúsculas aparecen por diseño y porque casi nunca se practica el contraste. Las letras se trazan en Trazar letras.
Mezclar los dos casos
Si toda la hoja lleva nombres propios, el niño escribe mayúsculas en todo durante una semana. Hay que meter días y meses para que haya que decidir.
«Lunes en Madrid» en la misma línea obliga a tomar dos decisiones opuestas, y es ahí donde la regla se aprende.
Una hoja sin contraste no enseña una regla: enseña una costumbre.
Copiar bien escrito
Copiar veinte nombres correctamente escritos deja una huella visual que la regla explicada no deja. La memoria de la palabra escrita es la que decide cuando se escribe deprisa.
Por eso conviene copiar y no rellenar huecos: la palabra entera con su mayúscula es lo que se quiere guardar.
Y con pauta, para que además se trabaje el tamaño de la mayúscula, que es el doble que el de la minúscula.
Los nombres propios de casa
Su nombre completo, los de la familia, su calle, su ciudad, el río más cercano. Todos llevan mayúscula y todos hay que saberlos por otras razones.
Es la lista más útil que se puede practicar, porque se usa en cualquier impreso y en cualquier sobre.
Y aparece una sorpresa frecuente: muchos niños de siete años no saben su segundo apellido.
Los que llevan artículo
«El Escorial», «La Coruña», «Los Ángeles». El artículo forma parte del nombre y también va con mayúscula, y eso casi nadie lo dice.
En cambio en «el Ebro» o «el Tajo» el artículo no forma parte del nombre y va en minúscula.
No hace falta profundizar a los siete años, pero sí escribir bien los dos o tres que aparezcan.
Después de punto
La otra mayúscula, la de después de punto, se trabaja aparte y conviene no mezclarlas al principio.
Son dos reglas distintas que se aplican en sitios distintos, y juntarlas produce mayúsculas repartidas al azar.
Cuando las dos están firmes por separado, se mezclan a propósito en un texto corto.
El tamaño importa
Una mayúscula que mide lo mismo que la minúscula no se lee como mayúscula. En pauta, ocupa las dos alturas.
Es un trabajo de trazo y no de ortografía, y por eso esta ficha está en grafomotricidad: se practican las dos cosas a la vez.
Con la pauta delante el tamaño se corrige solo; en folio blanco, no.
En inglés es distinto
«Monday» y «March» llevan mayúscula en inglés y no en español. Decirlo evita la contaminación y de paso enseña que las reglas son de cada idioma.
Es una de las diferencias más visibles entre los dos idiomas y a los ocho años se entiende perfectamente.
Y ayuda al revés: al escribir en inglés hay que acordarse de ponerla.
Con un sobre de verdad
Escribir un sobre con el nombre y la dirección de alguien es el ejercicio real de este tema: hay cuatro o cinco mayúsculas y todas importan.
Y tiene destinatario, que es lo que hace que se escriba con cuidado.
Una carta al mes a un abuelo resuelve este tema y tres más.
Los nombres de otros idiomas
«Shakespeare», «Múnich», «Nueva York». Los nombres extranjeros llevan mayúscula igual, aunque las letras se combinen de maneras que no existen en español.
Copiarlos es un ejercicio de atención fina, porque no se pueden reconstruir por el sonido: hay que mirar letra a letra.
Y aparece un detalle que gusta: algunas ciudades tienen nombre en español y en su idioma, y las dos formas son correctas.
Las marcas y los equipos
El nombre de un equipo de fútbol, de una tienda o de un videojuego también es un nombre propio y lleva mayúscula.
Son los que más interesan a los ocho años y por eso funcionan tan bien como ejemplos: se escriben con ganas.
Y de paso aparece el caso de las marcas que se escriben todo en mayúsculas por diseño, que no es una regla de ortografía sino una decisión de logotipo.
Los nombres de mascota
«Mi perro se llama Toby» tiene dos palabras seguidas donde una lleva mayúscula y la otra no, y esa es exactamente la decisión que hay que practicar.
«Perro» es lo que es y «Toby» es cómo se llama: esa distinción, dicha así, la entiende cualquier niño de seis años.
Y se puede repetir con cualquier animal, ciudad o río: la cosa en minúscula, su nombre en mayúscula.
Qué edad
Nombres de personas, desde los seis.
Ciudades, países y ríos, a los siete.
Con días y meses mezclados y el artículo de los nombres, a los ocho o nueve.
Antes de esto
Hace falta trazar las mayúsculas, al menos las de los nombres cercanos.
Y hace falta escribir el propio nombre con soltura, que es donde empieza todo esto.
No hace falta saber qué es un sustantivo: la regla se aplica por el tipo de cosa, no por la gramática.
Los errores típicos
Poner mayúscula a los días de la semana y a los meses.
Escribir la mayúscula del mismo tamaño que la minúscula.
Y olvidarla en el segundo apellido o en el segundo nombre de una ciudad compuesta.
Buscarlas en un texto
Rodear todas las mayúsculas de un párrafo y decir por qué está cada una es un ejercicio de cinco minutos que resume el tema.
Salen de dos clases: las de después de punto y las de nombre propio. Separarlas en dos columnas es la mejor manera de verlo.
Y aparecen casos raros —siglas, títulos— que dan conversación.
Con un mapa
Copiar diez nombres de un mapa —ciudades, ríos, montañas— junta caligrafía, mayúsculas y geografía en el mismo ejercicio.
Y son nombres que interesan, sobre todo si son de sitios conocidos o de un viaje que se va a hacer.
Es de los pocos ejercicios de copia que no se viven como copia.
Cuánto por sesión
Tres nombres por hoja con su pauta, quince minutos. Es un ejercicio de mano y cansa.
Mejor tres bien hechos que doce apretados y torcidos.
Y siempre con al menos uno donde no toque mayúscula, para que haya que decidir.
Antes y después de esto
La otra mayúscula, la de después de punto, está en las mayúsculas. Y la técnica de copia que este ejercicio necesita, en copiar por trozos y no por letras.
Cómo practicarlo jugando
Trazar letras asegura el trazo de las mayúsculas.
Forma la palabra y Letra que falta trabajan la ortografía de los nombres.
Qué imprimir
Escribir los nombres propios trae nombres, ciudades, ríos y una hoja con los dos casos mezclados.
Para las mayúsculas sueltas, Escribir las mayúsculas. Y para el punto, La mayúscula y el punto.
Lo esencial
- Personas, ciudades, países y ríos llevan mayúscula; los días y los meses, no.
- Hay que mezclar los dos casos o se escribe mayúscula en todo por inercia.
- Copiar el nombre bien escrito deja una huella que la regla dicha no deja.
- En pauta, la mayúscula ocupa las dos alturas: si mide igual, no se lee como mayúscula.
- En inglés los días y los meses sí la llevan, y decirlo evita la confusión.