Inglés

Pronunciar en inglés cuando en casa nadie lo habla

Por El equipo de Kodomi Club · 31 de agosto de 2026 · 8 min

Pronunciar en inglés cuando en casa nadie lo habla

El miedo a «enseñarle mal» paraliza a muchos padres. Lo que hay que hacer no es pronunciar bien: es no ponerse en medio entre el niño y el modelo grabado.

Hay un motivo muy repetido para no hacer nada de inglés en casa, y es razonable: «yo lo pronuncio fatal, prefiero no enseñarle mal».

La preocupación tiene fundamento —un niño imita lo que oye, y si lo que oye es un inglés con acento español fuerte, eso es lo que aprende—. Pero la conclusión no se sigue. La solución no es callarse: es dejar que el modelo lo dé una grabación y quedarse uno en el papel de acompañante, que es distinto y bastante más útil. En Inglés, escucha y elige, por ejemplo, quien pronuncia es un hablante nativo y el adulto no tiene que decir ni una palabra en inglés.

El reparto de papeles

Conviene tenerlo claro porque quita casi toda la presión:

El modelo lo da la grabación. La pronunciación de referencia sale del audio, del vídeo o del juego. Ahí no hay que competir.

El adulto acompaña. Se sienta al lado, señala, se ríe, celebra, repite la palabra en español si hace falta aclararla, y mantiene la rutina. Ese trabajo no requiere saber inglés y es el que decide si el niño sigue haciéndolo dentro de seis meses.

Dicho de otra forma: el inglés lo pone la grabación, la constancia la pone la casa. Y de las dos, la que suele fallar es la segunda.

Lo que sí conviene evitar

Repetir la palabra después de la grabación con tu acento. Es lo más natural del mundo y es justo lo que no ayuda: el niño ha oído la versión buena y a continuación una peor, y se queda con la de la persona que le importa. Si hay que repetir, se vuelve a poner el audio.

Leer en voz alta palabras inglesas escritas. Un adulto español leyendo house o bicycle sin saber cómo suenan produce exactamente lo que se quería evitar. Si aparece una palabra escrita que no se sabe decir, se busca cómo suena antes o se salta.

Enseñar el nombre de las letras al principio. El abecedario inglés es de las cosas que peor se pronuncian de oído, y además no hace falta para nada al empezar. Cuando llegue el momento, Abecedario en inglés lo da con la pronunciación correcta.

Los cuatro sonidos que a un español le cuestan

No para practicarlos con el niño —eso lo hace la grabación— sino para saber por qué a veces suena raro y no preocuparse de más.

Las vocales largas y cortas. El español tiene cinco vocales y el inglés más del doble. Ship y sheep son dos palabras distintas que a un oído español le suenan igual. Un niño pequeño sí las distingue si las oye suficientes veces; un adulto ya casi nunca.

La s inicial con consonante. En español ninguna palabra empieza por «sp» o «st», así que la boca añade una e: «espanish», «estreet». Es de los rasgos más marcados del acento español y aparece solo.

La h aspirada. Nuestra hache es muda, así que house tiende a salir sin nada delante. Es fácil de corregir cuando se oye, precisamente porque el sonido sí existe en español —es parecido a la jota suave de algunas zonas—.

El sonido de th. No existe en español salvo en el seseo del norte, y por eso the acaba siendo «de» o «ze». Este se aprende tarde y con el oído, no con explicaciones.

Lo que sí se puede decir en español

Hay una idea muy extendida de que en el rato de inglés hay que hablar solo en inglés, y para una casa donde nadie lo domina eso es imposible y además innecesario.

El español sirve perfectamente para todo lo que no es la palabra que se está aprendiendo: organizar el rato, explicar el juego, comentar el dibujo, celebrar el acierto. Lo único que conviene que vaya en inglés es la palabra inglesa, y esa la pone la grabación.

De hecho, decir la traducción en español ayuda y no estorba, siempre que vaya después y no antes: primero se oye «cat», después se ve el gato, y solo si hace falta se aclara que es «gato». Al revés —«gato se dice cat»— el niño memoriza una pareja de palabras y aprende a pasar siempre por el español, que es lo que después cuesta quitar.

Qué hacer cuando el niño pregunta

Va a pasar: «¿cómo se dice X?» y el adulto no lo sabe. Lo que funciona es decirlo sin más — «no lo sé, vamos a buscarlo»— y buscarlo juntos en el momento.

Eso hace dos cosas buenas a la vez. Le enseña que no saber algo es normal y tiene arreglo, que es una lección mejor que la palabra en cuestión. Y le enseña dónde se busca, que a los siete u ocho años ya puede hacer solo.

Lo que no conviene es inventar la pronunciación para salir del paso. Una palabra mal aprendida cuesta más de corregir que de aprender.

Los hermanos mayores y los abuelos

En muchas casas hay alguien que sí sabe algo de inglés —un hermano de doce años, un tío, un abuelo que lo estudió—, y conviene saber cómo aprovecharlo sin que salga mal.

Un hermano mayor funciona muy bien haciendo de compañero de juego, y bastante mal haciendo de profesor. Que jueguen juntos a la partida de inglés es estupendo; que le corrija la pronunciación al pequeño acaba en pelea, y encima el mayor tampoco tiene una pronunciación de referencia.

Con un adulto que estudió inglés hace treinta años pasa algo parecido: sabe gramática y vocabulario, y su pronunciación es la de entonces. Sirve muchísimo para explicar qué significa algo y para acompañar; el modelo sonoro sigue siendo mejor que lo ponga la grabación.

El adulto que sí quiere mejorar

Hay una manera de aprovechar todo esto que suele funcionar bastante bien: aprender con él. No en plan curso, sino simplemente prestando atención a las grabaciones y repitiendo por dentro.

Un adulto que hace las mismas ocho palabras que su hijo durante un año acaba con ochenta palabras bien pronunciadas y, sobre todo, con el oído bastante más despierto. Y para el niño, ver a un adulto aprendiendo algo que no sabe vale más que cualquier discurso sobre el esfuerzo.

Cómo practicarlo jugando

Inglés, escucha y elige es el que resuelve el problema de raíz: todo el inglés lo pone la grabación y el niño solo señala. Es el juego que hay que usar cuando en casa no se habla inglés.

Inglés, palabra y dibujo viene después, cuando la palabra ya suena bien de oído y se puede ver escrita sin riesgo de leerla a la española.

Y Abecedario en inglés para cuando hagan falta las letras — que es más tarde de lo que casi todo el mundo cree.

La regla de la e muda, con voz nativa, está en La e mágica: kit o kite.

Qué imprimir

Los animales en inglés, con una advertencia de uso importante en esta situación: la hoja de vocabulario no se lee en voz alta por el adulto. Se mira mientras suena el audio del juego, o se usa después de haber oído las palabras.

Las otras hojas —caligrafía, letras que faltan, unir dibujo y palabra— no piden pronunciar nada, así que se pueden hacer sin ningún problema aunque en casa nadie hable inglés. Ahí el trabajo es de mano y de reconocimiento.

El planteamiento general de cómo montar el inglés en casa está en Inglés en casa sin saber inglés, y qué palabras elegir, en A qué edad empezar con el inglés.

Lo esencial

No hablar inglés no impide acompañar a un niño que lo está aprendiendo: el modelo lo da la grabación y la casa pone la constancia. Lo que sí conviene evitar es repetir la palabra con acento español después del audio, leer en voz alta palabras inglesas escritas y empezar por el nombre de las letras. Cuando el niño pregunte algo que no se sabe, se dice y se busca juntos. Y aprender con él es la mejor versión de todo esto.

Para saber más, las fuentes

Para practicarlo jugando

Seguir leyendo