Memori de sumas

Se empareja cada suma con su resultado. Doce tarjetas para recortar: cálculo mental sin que lo parezca, porque hay que resolverla para recordarla.

7–9 años1 hoja A4PDFGratis
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Una hoja en A4, para cualquier impresora doméstica.

Memori de sumas, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

Se recorta, se pega en cartulina y se ponen las tarjetas boca abajo. Se levantan dos: si la suma y el número coinciden, se quedan; si no, se vuelven a poner.

Lo que lo hace funcionar es que no hay tiempo de contar con los dedos. Para acordarse de dónde estaba el 12 hay que haber resuelto el 7 + 5 al verlo.

Con niños de siete años conviene empezar con seis parejas y no con las doce. Un tablero demasiado grande convierte el juego en suerte.

Y que gane quien tenga más parejas al final, no quien acierte antes. La prisa aquí estropea el cálculo, que es justo lo que se está practicando.

Qué desarrolla

  • Sumar
  • Memoria visual
  • Memoria de trabajo
  • Concentración

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Memori de sumas»?

Está pensada para niños de 7–9 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae una hoja en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Memori de sumas» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Memori de sumas»?

Trabaja sumar, memoria visual, memoria de trabajo, concentración. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

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