Las primeras fracciones

La mitad, el tercio y el cuarto explicados con lo que se reparte de verdad: una pizza, una tarta, una botella. Con soluciones.

8–9 años4 hojas A4PDFGratis
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4 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.

Las primeras fracciones, hoja 1

Puedes imprimirla, repartirla en clase y adaptarla: licencia CC BY-NC-SA 4.0, citando la fuente y sin usos comerciales.

Cómo trabajarla

Una fracción es un reparto en partes iguales, y esa palabra —iguales— es toda la dificultad: media pizza no es cualquier trozo, es uno de dos trozos del mismo tamaño.

El número de abajo dice en cuántos trozos se ha partido, y el de arriba cuántos se cogen. Dicho así, y con una pizza dibujada, se entiende a la primera.

Lo contraintuitivo es que a más trozos, más pequeño es cada uno: un cuarto es menos que un tercio aunque cuatro sea más que tres. Conviene provocarlo y hablarlo.

Todo esto se hace primero con comida y con papel doblado. Los símbolos van después, y bastante después.

Qué desarrolla

  • Descomponer números
  • Comparar
  • Multiplicar
  • Contar objetos

Practícalo también jugando

El papel afianza y la pantalla engancha; juntos funcionan mejor que cada uno por su lado.

Más fichas

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad sirve «Las primeras fracciones»?

Está pensada para niños de 8–9 años. La edad de la tarjeta es una orientación, no una regla: si al niño todavía le cuesta, dejadla y volved dentro de un par de semanas; si le resulta fácil, hay material más difícil en la misma sección.

¿Cuántas hojas trae y cómo se imprime?

El PDF trae 4 hojas en formato A4. Se descarga y se imprime en cualquier impresora doméstica: no hace falta papel especial ni tocar los ajustes, la hoja entra entera.

¿Hay que pagar o registrarse para descargarla?

No. «Las primeras fracciones» es gratis y se descarga sin cuenta ni suscripción: se pulsa el botón y ya está.

¿Qué trabaja «Las primeras fracciones»?

Trabaja descomponer números, comparar, multiplicar, contar objetos. El papel complementa bien a los juegos de pantalla: la mano y la atención funcionan de otra manera cuando hay un lápiz de por medio.

¿Cuánto rato conviene estar con ella?

De diez a quince minutos y una hoja por sesión. Una sesión corta hecha con ganas rinde más que una larga hecha a regañadientes: lo que asienta el hábito es la regularidad, no la cantidad de un día.

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