Inglés

Contar hasta cien en inglés: dónde acaba lo raro

Por El equipo de Kodomi Club · 2 de septiembre de 2026 · 8 min · actualizado el 14 de septiembre de 2026

Contar hasta cien en inglés: dónde acaba lo raro

Después del veinte, los números en inglés se construyen solos. Lo irregular está antes, y hay dos que se confunden siempre.

Un niño que se sabe los números del uno al diez en inglés cree que quedan noventa por aprender. En realidad quedan unos quince, y el resto se construye.

Decírselo así, antes de empezar, cambia bastante cómo se enfrenta al tema: no es una lista larguísima, es una regla y unas cuantas excepciones.

Dónde está lo difícil

Del once al veinte. Ahí es donde el inglés no sigue ninguna regla que sirva y hay que aprenderse las palabras una a una.

Eleven y twelve no se parecen a nada. Thirteen y fifteen se parecen a three y five, pero no del todo. Los demás sí son regulares: four-teen, six-teen, seven-teen.

Diez palabras de memoria, y ya está lo peor. Inglés, escucha y elige es donde se afianzan, porque van por el oído y no por la vista.

Conviene hacerlas en dos tandas: del once al quince primero, y del dieciséis al veinte después, que esas caen solas.

Las decenas, que tienen tres trampas

Twenty, thirty, forty, fifty, sixty, seventy, eighty, ninety. Casi todas se forman añadiendo -ty al número.

Pero tres no: thirty y no «threety», forty sin la u que sí lleva four, y fifty y no «fivety».

Son exactamente las mismas tres que ya fallaban en los adolescentes: three, four, five. Señalarlo ayuda, porque deja de ser azar.

Y a partir de ahí todo es regular, lo cual conviene celebrar: seventy, eighty, ninety no tienen ninguna sorpresa al oído. Al escribir, solo eighty pide cuidado: lleva una t, no dos.

Puestas en paralelo con los números del trece al diecinueve, las trampas se ven de un vistazo, porque son las mismas en las dos columnas:

Los números en inglés del 13 al 19 y las decenas hasta el 90
BaseCon -teenCon -tyOjo
two (2)twelve (12)twenty (20)twelve no sigue la regla
three (3)thirteen (13)thirty (30)thir- en las dos
four (4)fourteen (14)forty (40)forty pierde la u
five (5)fifteen (15)fifty (50)fif- en las dos
six (6)sixteen (16)sixty (60)regular
seven (7)seventeen (17)seventy (70)regular
eight (8)eighteen (18)eighty (80)una sola t
nine (9)nineteen (19)ninety (90)regular

Y de ahí en adelante, se construye

Twenty-one, twenty-two, twenty-three. Se dice la decena, se pone un guion y se pone la unidad.

Es más regular que el español, donde hay que decir «veintiuno» pegado pero «treinta y uno» separado y con y.

Merece decirlo en voz alta: a partir del veinte, si sabes las decenas y sabes del uno al nueve, sabes todos los números hasta cien.

Ese momento —darse cuenta de que ochenta números salen de quince palabras— es de los que enganchan de verdad.

Thirteen y thirty, el error de oído

Es probablemente la confusión más común de todo el inglés y merece practicarse aparte.

Suenan parecido: la diferencia está en el final —«tiin» contra «ti»— y en dónde carga la voz. Thirteen carga al final, thirty al principio.

El ejercicio es de dos minutos y funciona: el adulto dice una de las dos y el niño señala el número escrito. Después al revés.

Lo mismo pasa con fourteen y forty, fifteen y fifty, y así hasta noventa. Con practicar dos pares, el oído aprende a buscar dónde está la diferencia.

Para qué sirven de verdad

Los números no son un tema para saberse: son una herramienta que se usa dentro de otras cosas, y si no se usan se olvidan en un mes.

La edad: «I am eight». El teléfono, dicho cifra a cifra. La hora. Cuántos años tiene alguien de la familia.

Y los precios, que son lo más útil de todo: mirar un precio y decirlo en inglés es un ejercicio de diez segundos que se puede hacer en cualquier tienda.

Contar escaleras, contar coches, contar lo que sea, pero en inglés. Eso es lo que mantiene vivo el vocabulario sin sesiones.

El orden en que conviene enseñarlo

Cinco años. Del uno al diez, oral y cantando.

Seis y siete. Del once al veinte, en dos tandas.

Ocho. Las decenas y la regla de construir. Y la pareja thirteen/thirty.

Nueve. Hasta cien sin apoyo, y los ordinales básicos: first, second, third.

No conviene adelantarse: sin los diez primeros automáticos, todo lo demás cuesta el triple. Está contado en Los números en inglés.

Lo que ayuda

Contar hacia atrás. Ten, nine, eight… Es mucho más difícil que hacia delante y demuestra que están de verdad.

Contar de diez en diez. Ten, twenty, thirty. Sirve para afianzar las decenas por separado.

Los dados y las cartas. Cualquier juego de mesa se puede jugar diciendo los números en inglés y no cuesta nada.

El bingo en inglés. Cantar los números en inglés convierte un juego de casa en un ejercicio de oído sin que lo parezca.

Los errores que se ven

Decir «threety» o «fivety». Ha aplicado la regla a las tres que no la siguen.

Confundir trece con treinta. Es de oído y hay que practicarlo en pareja, no por separado.

Leerlos a la española. Si ve «eight» antes de haberlo oído, sale una pronunciación que después cuesta meses.

Saberlos solo en orden. Un niño que cuenta del uno al veinte de carrerilla y no sabe decir «catorce» suelto no los sabe todavía.

Los números que ya sabe sin saberlo

Hay una manera de empezar el tema que da confianza en un minuto: enseñarle cuántos números en inglés reconoce ya.

Los ha visto en camisetas, en videojuegos, en dibujos, en cuentas atrás. «Three, two, one» lo sabe todo el mundo. Y en cuanto se le dice que «seven» es siete, cae que lo había oído mil veces.

Ese arranque importa porque el tema parece grande y desanima. Ver que ya se tienen ocho o diez sin haber estudiado nada cambia la actitud con la que se sienta.

Y da pie a un juego útil: buscar números en inglés por casa, en las cajas, en la ropa, en cualquier pantalla. Están por todas partes.

Cuando el número se usa para algo

Merece la pena distinguir dos cosas que se confunden: saber contar y saber usar un número.

Contar del uno al veinte es una retahíla y se aprende como una canción. Decir «I am eight» o «I have three books» exige sacar el número de la fila y ponerlo en su sitio, que es bastante más difícil.

Por eso conviene preguntar números sueltos y desordenados desde el principio: ¿cómo se dice catorce? ¿y treinta y dos? Si hay que contar desde el uno para llegar, todavía es una canción.

La prueba definitiva es contar hacia atrás. Ahí la retahíla no vale y solo funciona si cada número existe por su cuenta.

Los ordinales, que llegan después

Hacia los nueve años aparece otra serie que conviene tener aunque sea a medias: first, second, third.

Los tres primeros son irregulares y hay que aprenderlos. Del cuarto en adelante es casi todo regular: fourth, fifth, sixth, y así con el -th al final.

Se usan poco al hablar pero salen en cualquier sitio: los pisos de un edificio, las fechas, el orden de una carrera.

Con los tres primeros y la regla del -th ya se apaña, y no merece más de dos sesiones a esta edad.

Cómo practicarlo jugando

Inglés, escucha y elige trabaja el oído, que es donde están casi todos los problemas de este tema.

Memoria en inglés repite sin que parezca repetición, y Inglés, palabra y dibujo une la cifra con la palabra.

Cinco minutos. Y contar algo en inglés al día, aunque sean los peldaños de la escalera.

Para oír la diferencia entre thirteen y thirty sin leer, Números en inglés dice el número y hay que tocar la cifra.

Qué imprimir

Contar hasta 100 en inglés cubre del once al veinte y las decenas hasta cien, con la cifra, la palabra y el equivalente en español debajo.

Los números en inglés es el paso previo y conviene tenerlo automático antes de empezar.

Y Sopa de letras en inglés para reconocer las palabras escritas, cuando ya se sepan decir.

Lo esencial

Después del veinte el inglés es más regular que el español: decena, guion, unidad. Lo irregular está antes —del once al veinte— y son diez palabras de memoria. Las decenas tienen tres trampas y son las tres de siempre: thirty, forty y fifty. Y la confusión que hay que practicar aparte es thirteen contra thirty, porque es de oído y no se arregla mirando la palabra escrita.

Para saber más, las fuentes

Para practicarlo jugando

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