Del 16 al 24 de diciembre, en México y en otros países de Centroamérica, se celebran las posadas: nueve noches en las que los vecinos recorren las casas con velas, cantan pidiendo alojamiento como hicieron María y José camino de Belén, y terminan la noche rompiendo una piñata.
Para un niño es de las fiestas más esperadas del año, y está llena de cosas que se pueden aprender sin notarlo: contar las noches que faltan, repartir los dulces de la piñata, fabricar una estrella de siete picos. Reconocer las figuras de esa estrella es lo que trabaja ¿Qué figura es?.
Nueve noches
Las posadas son nueve, una por noche, del 16 al 24 de diciembre. Según la tradición, recuerdan los nueve días de viaje de María y José.
Cada noche la organiza una familia distinta, y los vecinos se turnan para recibir y para peregrinar.
Hacer un calendario de las nueve noches, con quién organiza cada una, es un ejercicio de lectura de calendario muy concreto: cuántas faltan, qué día de la semana cae la última.
Pedir posada
El centro de la posada es un canto dialogado. Un grupo, fuera de la casa, pide alojamiento cantando; otro grupo, dentro, responde que no hay sitio, hasta que al final abre la puerta.
Para los niños es teatro: hay dos papeles, un turno para cada uno y un final feliz que todos esperan.
Aprender las estrofas de memoria y respetar el turno de canto entrena la memoria auditiva y la secuencia, lo mismo que Recuerda la secuencia.
Las velas
Los peregrinos llevan velas pequeñas, a veces dentro de faroles de papel. Con niños conviene usar faroles con velas eléctricas.
Hacer un farol de papel es una manualidad de medir, doblar y recortar ventanas, y el resultado se usa esa misma noche.
Y contar cuántas velas hacen falta para todos los invitados es un pequeño problema de multiplicación.
La piñata de siete picos
La piñata tradicional es una estrella de siete picos. Según una explicación que se ha transmitido durante generaciones, los picos representan los siete pecados capitales, y romperla con los ojos vendados es vencerlos.
Con niños basta con contar que es una estrella con siete puntas, y que dentro están los premios.
Tradicionalmente se hacía con una olla de barro cubierta de papel; hoy casi todas son de cartón, más seguras cuando caen los trozos.
Fabricar una piñata
Hacer una piñata en casa lleva varios días y es un proyecto completo: inflar un globo, cubrirlo con capas de papel y engrudo, dejar secar, añadir los conos de los picos y forrar con papel de colores.
Cada paso tiene su espera, y eso enseña algo que las manualidades rápidas no enseñan: que algunas cosas necesitan tiempo.
Los conos de los picos son geometría práctica: un círculo de cartulina con un corte hasta el centro se enrolla y sale un cono.
Romperla por turnos
Para romper la piñata se hace una fila, normalmente del más pequeño al más grande, y cada uno tiene un tiempo o un número de golpes.
Mientras tanto, los demás cantan una canción que marca cuánto dura el turno. Es contar sin darse cuenta.
La seguridad es lo primero: los que esperan, lejos del palo, y un adulto que controle la cuerda.
Repartir los dulces
Cuando la piñata se rompe, los niños se lanzan a recoger. Siempre hay quien coge mucho y quien casi nada.
Juntar todo después y repartirlo en partes iguales es la mejor lección de división que hay, con una motivación enorme.
Y si sobra algo, decidir qué se hace con el resto es exactamente el concepto de división con resto.
Los aguinaldos
Al terminar, los anfitriones reparten aguinaldos: bolsitas con dulces, cacahuates, colación, mandarinas y a veces cañas.
Preparar las bolsitas es una cadena de montaje: tantas mandarinas por bolsa, tantos dulces, tantas bolsas en total.
Es multiplicación y organización con las manos, y los niños la hacen con gusto porque saben para qué es.
El ponche
El ponche navideño se prepara con frutas como tejocote, guayaba, caña y manzana, y se sirve caliente.
Escribir la receta paso a paso, con las cantidades, es un buen ejercicio de instrucciones.
Y medir los ingredientes para veinte personas en lugar de para cinco es un problema de proporciones con un resultado que se bebe.
La invitación
Si la familia organiza una posada, escribir las invitaciones es trabajo de escritura con destinatario real: día, hora, dirección y qué traer.
Una invitación tiene una estructura fija y breve, perfecta para los ocho años.
Decorarlas con una estrella de siete picos o con farolitos completa la tarea.
Las pastorelas
En muchas escuelas se representan pastorelas, obras de teatro sobre los pastores que van a Belén, en las que el diablo intenta impedirles el paso.
Suelen tener mucho humor, y los niños disfrutan los papeles de diablo y de pastor despistado.
Aprender un papel, ensayarlo y representarlo es lectura en voz alta, memoria y expresión, todo junto.
Fuera de México
Las posadas se celebran también en Guatemala, donde se llevan imágenes de María y José de casa en casa, y en otros países de Centroamérica.
En Colombia, la novena de aguinaldos, del 16 al 24 de diciembre, reúne a las familias cada noche a rezar, cantar villancicos y comer buñuelos y natilla.
Y la piñata ha viajado por toda América y llega a las fiestas de cumpleaños de medio mundo.
Dibujar la estrella
Dibujar una estrella de siete picos con regla es más difícil de lo que parece: hay que repartir siete puntos alrededor de un círculo.
Con compás y transportador, 360 grados entre 7 da algo más de 51 grados por pico, un buen reto para niños de once años.
Con los pequeños basta con una estrella de cinco o seis picos, repartidos a ojo sobre un círculo dibujado con un vaso.
La cuenta atrás
Del 16 al 24 de diciembre hay nueve noches, y cada noche se tacha una casilla en un calendario hecho a mano.
Contar cuántas faltan cada día es conteo hacia atrás, que a los cinco años cuesta más que contar hacia delante.
Y colorear cada casilla con el color de la posada de esa noche convierte el calendario en un recuerdo de las fiestas.
Antes y después de esto
Adornos rápidos para estas fechas están en adornos que caben en una tarde, y cómo se escribe una invitación, en escribir una invitación.
La fiesta que viene después es la rosca de Reyes, y la anterior en el calendario mexicano, el Día de Muertos.
Cómo practicarlo jugando
¿Qué figura es? sirve para la estrella y los conos de la piñata.
A contar acompaña el reparto de los dulces, y Recuerda la secuencia, el canto por turnos.
Qué imprimir
Escribir una invitación sirve para invitar a la posada, y La postal de Navidad, para felicitar las fiestas.
Problemas de repartir y agrupar trabaja el reparto de los dulces, y Los adornos del árbol completa la decoración.
Lo esencial
- Las posadas son nueve noches, del 16 al 24 de diciembre.
- Se pide posada cantando en dos grupos, y al final se abre la puerta.
- La piñata tradicional es una estrella de siete picos.
- Repartir los dulces en partes iguales es la mejor lección de división.
- Invitaciones, faroles, aguinaldos y ponche dan trabajo de escritura, manualidad y cálculo.