Inglés

Me gusta y no me gusta en inglés

Por El equipo de Kodomi Club · 11 de septiembre de 2026 · 8 min

Me gusta y no me gusta en inglés

Con «like» y una lista de comida, el vocabulario suelto se convierte en conversación. La primera estructura que da para hablar de verdad.

Hay un momento en el que el niño ya sabe treinta o cuarenta palabras sueltas y no puede decir nada con ellas. Le falta una estructura que las ponga en movimiento, y la primera que rinde de verdad es la de gustar.

Con «I like» y «I don't like» delante de cualquier palabra que ya tenga, la lista de vocabulario se convierte en conversación. Los juegos que combinan palabra e imagen, como Palabra y dibujo, dan el material sobre el que hablar.

Por qué esta estructura y no otra

Porque sirve con todo lo que ya sabe nombrar: comida, animales, colores, asignaturas, deportes. No hay que aprender vocabulario nuevo para empezar a usarla.

Porque es verdad. Lo que un niño dice cuando dice que le gusta el chocolate y no le gustan las acelgas es una opinión suya, y las frases con contenido propio se retienen mucho mejor que las de un libro.

Y porque abre conversación en las dos direcciones: se puede preguntar y se puede contestar. Con eso ya hay un intercambio, aunque sea de cuatro frases.

La trampa del español

En español la cosa que gusta es el sujeto: «me gusta el chocolate». En inglés es al revés: el que quiere es el sujeto, «I like chocolate».

De ahí sale el error clásico —«me like»— que se arregla en cuanto se dice en voz alta la diferencia una vez. No hace falta gramática: basta con «en inglés se empieza por yo».

Conviene practicarlo con las tres personas seguidas: «I like», «you like», «he likes». Y avisar de la ese de la tercera, que es la falta que después se arrastra durante años.

La negación con «don't»

«I don't like» se aprende como un bloque, sin analizarlo. A los seis o siete años no hace ninguna falta explicar qué es ese «do» que aparece de la nada.

Lo que sí conviene es que la negación se practique tanto como la afirmación. Casi todas las listas que se hacen en casa acaban siendo de cosas que gustan, y la mitad del uso real es la contraria.

Y en tercera persona aparece «doesn't like», que rompe la ese: «he doesn't like». Es la primera vez que ve que una marca gramatical se mueve de sitio, y con este verbo se ve muy bien.

Preguntar y contestar corto

«Do you like apples?» se contesta con «yes, I do» o «no, I don't», y esa respuesta corta es más útil que la frase entera porque es la que se usa de verdad.

Conviene practicarla en cadena: uno pregunta, el otro responde y pregunta a su vez. Diez preguntas seguidas con dibujos delante son cinco minutos y dejan la estructura montada.

Y funciona muy bien con una encuesta de casa: se pregunta a tres personas si les gustan cinco cosas y se apunta con marcas. Sale una tabla, y de la tabla salen frases.

Los grados: «love», «hate», «quite»

Cuando la estructura básica está, se puede matizar. «I love» y «I hate» son las dos que más gustan a los niños, precisamente porque son exageradas.

Con eso ya se puede ordenar una lista de cinco comidas de la que más gusta a la que menos, que es un ejercicio de lengua y de comparación a la vez.

Y aparece un detalle que conviene decir: «hate» en inglés se usa con mucha menos fuerza que «odiar» en español. Es el tipo de matiz que separa aprender palabras de aprender un idioma.

El plural que hay que recordar

Se dice «I like apples», en plural, cuando se habla de la fruta en general. Decirlo en singular suena a que le gusta una manzana concreta.

Es una regla pequeña que se aprende con el uso y que conviene modelar en vez de explicar: si el adulto dice siempre el plural, el niño lo copia.

Con lo que no se cuenta —«water», «bread», «music»— no hay plural, y tampoco hace falta hablar de nombres contables a los siete años. Se aprenden en bloque, como frases.

Cómo practicarlo en casa

La comida de cada día es el mejor material: en la mesa se pregunta y se contesta, con las palabras que se tengan y sin corregir mucho.

También funciona un póster con dos columnas, «I like» y «I don't like», donde va pegando recortes o dibujos. Es un ejercicio de vocabulario disfrazado de manualidad.

Y con hermanos, el juego de adivinar: uno piensa una cosa que le gusta y los demás preguntan «do you like...» hasta acertar. Ahí la estructura se repite treinta veces sin que nadie se dé cuenta.

De gustar a poder y a querer

Una vez montada, la estructura se copia con otros verbos casi sin trabajo. «I want», «I need», «I have got» funcionan en el mismo hueco y con el mismo vocabulario detrás.

Conviene introducirlos de uno en uno y con un par de semanas de distancia, porque lo que se está aprendiendo ya no es vocabulario sino un molde: sujeto, verbo y lo demás.

Y hay uno que merece atención aparte, «can», porque no lleva la ese de la tercera persona ni necesita «do» para la pregunta. Es distinto y conviene decirlo, o el niño intenta aplicarle lo aprendido y le sale mal.

Lo que no hay que corregir todavía

Cuando un niño de siete años dice «I no like tomato», ha hecho tres cosas bien y una mal. Corregirle las tres a la vez apaga las ganas de decir la siguiente frase.

Lo que funciona es repetirlo bien, sin señalar el error: él dice «I no like tomato» y el adulto contesta «you don't like tomatoes, OK». La corrección va dentro de la respuesta.

Ese tipo de devolución mantiene la conversación viva y coloca la forma correcta justo al lado de la suya, que es donde se compara sola. La corrección explícita se guarda para los ejercicios escritos.

A qué edad

Desde los cinco o seis, en su forma más simple y solo hablada: «I like» y «I don't like» con comida y animales.

De siete a nueve entra la pregunta, la respuesta corta y la tercera persona con su ese, que es el trabajo gramatical de verdad de esta estructura.

De diez en adelante, los grados y las razones: «I like it because it is...». Ahí ya se está construyendo una frase con dos partes, que es la puerta de todo lo que viene después.

Antes y después de esto

El vocabulario sobre el que se apoya está en la comida en inglés, y el paso de palabras sueltas a frases, en frases enteras en inglés.

Con las partes del cuerpo se puede hacer lo mismo: las partes del cuerpo en inglés. Y para empezar y terminar una conversación, saludar y despedirse en inglés.

Cómo practicarlo jugando

Escucha y elige entrena reconocer la palabra dicha, que es lo que hace falta para contestar una pregunta.

Palabra y dibujo mantiene el vocabulario fresco, y Forma la palabra en inglés da el salto a la escritura.

Qué imprimir

Comida en inglés es el vocabulario con el que esta estructura se practica mejor.

Escribir frases en inglés lleva la estructura al papel, y Los verbos en inglés sitúa «like» entre los que más se usan.

Lo esencial

  • Es la primera estructura que convierte el vocabulario suelto en conversación.
  • En inglés se empieza por «I»: de ahí sale el error de decir «me like».
  • La negación se practica tanto como la afirmación, o queda coja.
  • La respuesta corta —«yes, I do»— es la que se usa de verdad.
  • En general se dice en plural: «I like apples», no «I like apple».

Para saber más, las fuentes

Para practicarlo jugando

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