«Girasol» y «jirafa» empiezan con el mismo sonido y se escriben con letras
distintas. «Guerra» lleva una u que nadie pronuncia. Y «gato» suena distinto de
«gente» con la misma letra delante.
Todo eso es la ge, y parece imposible mientras se trate como un solo
problema. Son dos, y separados se explican en cinco minutos cada uno.
El primer lío: la ge cambia de sonido
Esta parte se resuelve leyendo y no estudiando: en Aprende las letras la voz dice el sonido
que toca en cada palabra, y a base de oírlo la ge deja de tener dos caras.
Como la ce, la ge suena de dos maneras según la vocal que venga detrás.
Suave con a, o, u: gato, goma, gusano. Y fuerte con e, i: gente, gigante. Es
la misma letra y son dos sonidos completamente distintos.
Esto no es un problema de escritura sino de lectura, y se resuelve leyendo:
un niño que lee de corrido ya lo tiene resuelto sin que nadie se lo haya
explicado. Merece nombrarlo una vez y seguir.
La solución del español: meterle una u
¿Y si hace falta el sonido suave delante de e o de i? Como en «guerra».
El español resuelve eso metiendo una u que no se lee: gue, gui. Guerra,
guitarra, juguete, manguera. Esa u está ahí solo para separar la ge de la vocal
y que no suene fuerte.
Es exactamente el mismo truco que con qu: «queso» lleva una u muda por la
misma razón, y está contado en Ca, co, cu, que,
qui. El español usa la misma solución dos veces.
Y esta parte sí es regla fiable: se puede enseñar y no falla.
La diéresis, que devuelve la u
Queda un caso más y es el que más gracia les hace: ¿y si la u sí tiene que
oírse?
Entonces se le ponen dos puntitos encima: pingüino, vergüenza, cigüeña. Esa
es la única función de la diéresis en español, y por eso aparece en poquísimas
palabras.
Conviene enseñarla con tres o cuatro ejemplos y nada más. Es de las cosas que
se recuerdan por raras, y a los ocho años el detalle de que «los puntitos hacen
que la u vuelva a sonar» se queda a la primera.
El segundo lío: ge o jota, que suenan igual
Aquí está la parte difícil de verdad y la que no tiene solución elegante.
Ante e y ante i, la ge y la jota suenan exactamente igual. «Gente» y «jefe»
empiezan con el mismo sonido. «Girasol» y «jirafa», también.
El oído no da ninguna pista, así que estas palabras se guardan por la vista,
como las de la b y la uve. Y como con aquellas, leer enseña más que estudiar.
Hay reglas parciales que se dan en clase —los verbos en -ger y -gir van con
ge: coger, dirigir— y funcionan, pero cubren poco. Merece la pena enseñar esa y
no cargar con más.
Las palabras que más se fallan
Un puñado corto que aparece constantemente y donde conviene poner el
esfuerzo.
Con ge: gente, general, gigante, girasol, magia, coger, elegir, colegio,
región.
Con jota: jefe, jirafa, juego, jamón, ojo, trabajo, dibujo, viaje, mensaje.
Fijarse en las terminaciones ayuda: casi todas las palabras acabadas en -aje
van con jota —viaje, mensaje, garaje— y esa sí es una regla que rinde.
Por qué conviene separarlos
Si se explica todo junto —los dos sonidos, la u muda, la diéresis y la
competencia con la jota— sale un batiburrillo del que el niño no saca nada.
Separados, cada trozo es asequible: el cambio de sonido se resuelve leyendo,
la u muda es una regla que no falla, la diéresis son cuatro palabras, y solo lo
último hay que memorizar. En una tabla se ve qué es cada cosa:
La g, la j y la u muda: cómo se escribe cada sonido
| Sonido | Delante de a, o, u | Delante de e, i | ¿Hay regla? |
| el de gato | ga, go, gu: gato, goma | gue, gui: guerra, guitarra | sí, no falla |
| la u que sí suena | gua, guo: agua, antiguo | güe, güi: pingüino, cigüeña | sí: la diéresis |
| el de jota | ja, jo, ju: jamón, ojo, juego | ge, gi o je, ji: gente, jefe | no: se guarda por la vista |
Y sobre todo cambia la sensación: en vez de «la ge es imposible», queda «hay
una parte que se sabe seguro y otra que hay que ir viendo».
Cuándo toca
Hacia los siete u ocho años, y después de la b y la uve.
El motivo es de orden: la b/v enseña la idea de que hay palabras que se
guardan por la vista, y esa idea hace falta antes de meterse aquí. Si la ge es
la primera ortografía que se trabaja, el niño se lleva la impresión de que
escribir es adivinar.
Y la u muda puede ir antes, incluso a los seis: no es ortografía, es una
convención de lectura y se aprende leyendo.
Cómo se enseña la u muda sin liarlo
Hay una manera de contarlo que se entiende a la primera y otra que confunde
durante meses, y la diferencia está en por dónde se empieza.
Lo que confunde es empezar por la regla: «ante e e i se escribe gu». Dicho
así parece una norma arbitraria más de las muchas que hay que memorizar.
Lo que se entiende es empezar por el problema. Se escribe «gato» y se lee
bien. Se escribe «gerra» y el niño lo lee «jerra», porque la ge suena fuerte ante
e. Entonces se pregunta: ¿qué hacemos para que suene como en gato?
La u aparece como una solución a algo que él acaba de notar, y eso se recuerda
de otra manera. Es además verdad: la u está ahí exactamente por ese motivo.
Las palabras que se escriben con las dos
Hay un grupo pequeño que descoloca y merece comentarse: palabras de la misma
familia que cambian de letra al cambiar de forma.
«Coger» va con ge, pero «cojo» va con jota. «Dirigir» con ge, «dirijo» con
jota. No es un capricho: la ortografía sigue al sonido, y ante o hace falta la
jota para que suene fuerte.
Verlo así lo convierte en algo con lógica en vez de en una excepción. Y de
paso enseña que las letras siguen a los sonidos y no al revés.
No hace falta enseñar la lista, y sí conviene explicarlo cuando aparezca en un
dictado, porque si no parece que el niño ha fallado dos veces la misma palabra.
El nombre de la letra, que aquí sí hace falta
Con casi todas las letras conviene enseñar el sonido y no el nombre. Con esta
pareja pasa lo contrario.
Para poder hablar de ortografía hace falta poder decir «va con ge» o «va con
jota», y eso exige tener los nombres. Es de los pocos sitios donde el nombre de
la letra es la herramienta de trabajo.
Lo mismo con «be» y «uve», que en España se dicen así y en América muchas
veces «be larga» y «be corta». Las dos maneras valen y conviene conocer las dos
para entenderse.
Cómo practicarlo jugando
Letra que falta obliga a mirar la
palabra completa y notar el hueco, que es lo que hace falta aquí.
Aprende las letras trabaja los dos
sonidos de la ge con la voz diciendo cada uno, y En una palabra el vocabulario agrupado, que es
donde viven las palabras cuya escritura hay que recordar.
Cinco minutos. Y leer, que sigue siendo lo que más ortografía enseña.
Qué imprimir
La g y la j separa los dos líos
en hojas distintas, que es la idea entera de este artículo: una para la u muda
—donde hay regla— y otra para ge contra jota, donde no la hay y se avisa de
ello. La tercera es la diéresis, con las pocas palabras que la llevan.
Antes de esa conviene tener hecha La b y la v, por el orden que se
explica arriba.
Y para fijar sin rellenar huecos, Ordenar palabras por su
ortografía, que trae una hoja de ge contra jota.
Lo esencial
La ge tiene dos problemas y mezclarlos es lo que la hace parecer imposible.
El primero —que suena distinto según la vocal— se resuelve leyendo. La u muda de
gue y gui es una regla fiable y es el mismo truco que el español usa con qu. La
diéresis son cuatro palabras y se recuerda por rara. Y solo el último, la ge
contra la jota ante e e i, hay que guardarlo por la vista, porque el oído no
distingue nada. Va después de la b y la uve, no antes.