Una noticia parece un texto fácil: es corta, cuenta algo que ha pasado y
está escrita en lenguaje llano. Y sin embargo, cuando se le pide a un niño de
ocho años que resuma una que acaba de leer, muchas veces sale un revoltijo
donde el detalle secundario ocupa más sitio que el hecho principal.
El motivo es de estructura. Una noticia está construida al revés que un
cuento: lo más importante va en las primeras líneas y los detalles se van
añadiendo después, del más al menos relevante. Quien lee esperando que lo
gordo llegue al final se pierde.
La pirámide invertida, explicada a un niño
No hace falta usar el nombre técnico, pero sí la idea: en una noticia lo
importante está arriba. Si solo lees la primera frase, ya sabes lo esencial;
si sigues leyendo, vas sabiendo cada vez más detalles.
Decirlo antes de leer cambia la lectura entera. El niño deja de esperar
un final sorpresa y empieza a leer el primer párrafo con atención, que es
donde está todo. Y de paso entiende por qué los titulares son como son.
Conviene enseñárselo con un ejemplo tonto: contad la misma historia de las
dos maneras. «Ayer fui al parque, estuve un rato en los columpios y me
encontré un billete de veinte euros» frente a «me encontré veinte euros ayer
en el parque, en los columpios». La segunda es una noticia. Ordenar
información por importancia es una habilidad distinta de ordenarla en el
tiempo, que es la que trabaja Qué va antes
poniendo en fila las viñetas de una historia. Tener las dos es lo que permite
después resumir.
Las cinco preguntas
Qué ha pasado, quién, cuándo, dónde y por qué. No es un invento nuestro:
es la lista de comprobación que usa cualquier periodista, y funciona igual de
bien como herramienta de lectura.
Lo que la hace tan útil es que siempre son las mismas. En cuanto un niño
las tiene interiorizadas, las aplica solo a cualquier texto informativo que
le pongan delante, incluidos los del libro de sociales. No hay que enseñarle
un método distinto para cada tipo de texto.
Al principio conviene escribirlas en un papel y tenerlas a la vista
mientras lee. Después de tres o cuatro noticias, el papel sobra. Y si una de
las cinco no aparece en el texto, decirlo también es una respuesta buena: hay
noticias que no explican el porqué, y darse cuenta de eso es leer con
criterio.
De la ficha a la radio
Las noticias de las fichas están escritas para esta edad: cortas, con
vocabulario asequible y con las cinco respuestas dentro. Sirven para instalar
el método. Pero el objetivo no es leer noticias de mentira, sino poder con
las de verdad.
El paso siguiente es fácil: escuchad juntos un informativo de radio y
pedidle las cinco preguntas de una noticia cualquiera. Es más difícil que en
papel, porque no se puede releer, y es sorprendente lo bien que sale cuando
la lista está aprendida.
Otra variante que funciona muy bien es el periódico local, sobre todo la
sección de sucesos menores y actividades del pueblo: son noticias cortas,
concretas y sobre sitios que conoce. La sección de internacional, a esta
edad, pide demasiado contexto.
Distinguir el hecho de la opinión
Hay una conversación que se puede empezar a los ocho o nueve años y que
merece la pena: no todo lo que hay en una noticia es un hecho. «Ochenta
semáforos» es un hecho. «Una idea estupenda» es una opinión.
No hace falta convertirlo en una lección de periodismo. Basta con
preguntar de vez en cuando: esto que dice aquí, ¿se puede comprobar? Un niño
que se hace esa pregunta a los nueve años tiene una defensa que muchos
adultos no tienen.
La misma idea aparece al leer textos explicativos, donde hay que separar
lo que el texto afirma de lo que uno ya creía; está contado en el artículo sobre leer para
entender cómo funciona algo.
El titular, que es un resumen brutal
Un titular tiene que contar lo esencial en ocho palabras. Eso lo convierte
en el mejor ejercicio de resumen que existe, y en uno que se puede hacer en
un minuto.
El juego es simple: leer la noticia tapando el titular y pedirle que
escriba uno. Después se compara con el de verdad. No se trata de acertar las
mismas palabras, sino de ver si ha elegido el mismo hecho como el más
importante.
Cuando el suyo se queda en un detalle —«una maestra jubilada tuvo una
idea»— la conversación se hace sola: ¿eso es lo más importante o es cómo
empezó? Distinguir el hecho principal de su origen es una de las cosas que
más cuesta a esta edad, y aquí se practica sin que parezca un ejercicio.
Noticias que no conviene llevar a casa
Merece la pena decirlo, porque es la duda que aparece siempre: no toda
noticia sirve para trabajar con un niño de ocho años. Las de sucesos graves,
guerra o catástrofes no fallan por difíciles sino porque abren una
conversación que no es la que se buscaba, y que a esa edad conviene tener en
otro momento y de otra manera.
Las que funcionan son las locales, las de ciencia y las de animales:
tienen las cinco respuestas, se leen en un minuto y no dejan a nadie
preocupado. Con esas se instala el método, y el método después vale para
cualquier cosa.
Cómo practicarlo jugando
Qué va antes pone en orden los hechos
de una historia, que es el paso previo a decidir cuál es el más importante.
En una palabra entrena resumir varios
elementos en un término que los abarque, que es lo que hace un titular.
Y Une las frases trabaja los
conectores que sostienen el «por qué» de una noticia: porque, aunque, pero.
Sin ellos, la quinta pregunta no tiene respuesta posible.
Qué imprimir
Comprensión: una
noticia trae tres noticias cortas con las cinco preguntas resueltas al
final. Están escritas a propósito con las cinco respuestas presentes, para
que el método se pueda aprender sin trampas.
Después, Escribir una
noticia da la vuelta al ejercicio: escribir una es la mejor manera de
entender cómo está hecha. Y Comprensión: cómo
funciona trabaja el otro gran tipo de texto que le van a pedir en el
colegio.
Y un apunte de ritmo: una noticia por sesión es suficiente. Son textos
cortos y la tentación es encadenar tres, pero lo que cansa aquí no es leer,
es contestar las cinco preguntas con frases enteras. Con una noticia bien
trabajada se avanza más que con tres leídas por encima.
Lo esencial
- Una noticia pone lo importante al principio. Decírselo antes de leer
cambia cómo lee el primer párrafo.
- Las cinco preguntas —qué, quién, cuándo, dónde, por qué— sirven para
cualquier texto informativo y son siempre las mismas.
- Que falte una de las cinco también es una respuesta: hay noticias que no
explican el porqué.
- Del papel a la radio y al periódico local. Las noticias de sucesos y
actividades del pueblo son las que mejor funcionan a esta edad.
- Preguntar «¿esto se puede comprobar?» separa el hecho de la opinión, y es
una defensa que dura toda la vida.