Dibujos de animales para colorear, fáciles y grandes

2–5 años18 dibujos5 hojas A4Gratis

Los animales son lo primero que un niño quiere pintar, y estos están dibujados para que pueda hacerlo de verdad: figuras grandes, líneas gruesas y pocas zonas dentro. Un conejo con dos orejas y una cara, no con cuarenta pelos. A los dos y tres años eso es la diferencia entre acabar la hoja y abandonarla a la mitad.

Debajo de cada dibujo va su nombre en mayúsculas y en gris claro: quien todavía no lee lo asocia igual, y quien empieza a leer tiene una palabra corta con su imagen al lado. Se puede repasar con el lápiz antes de pintar.

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5 hojas en A4, para cualquier impresora doméstica.

Qué hay dentro

  • el conejo
  • el elefante
  • el león
  • la jirafa
  • el oso
  • el zorro
  • el mono
  • el caballo
  • la tortuga
  • el hámster
  • el pájaro
  • el cocodrilo
  • el pato
  • la ardilla
  • la abeja
  • la mariposa
  • el erizo
  • el pez

Cómo usarlo en casa

  • Dejadle elegir el color, aunque el elefante salga rosa. La consigna «del color que quieras» está puesta a propósito: a esta edad importa el trazo, no el realismo.
  • Si se sale de la línea, no pasa nada y no hace falta decirlo. El control llega solo con las semanas, y la corrección temprana es lo que hace que dejen de querer pintar.
  • Cuando ya pinte dentro con soltura, el paso siguiente es «Colorea por números» o «Colorea igual que el modelo», que añaden una regla a lo mismo.

De qué hablar mientras pinta

Una pregunta por dibujo. Colorear en silencio también vale, pero así la hoja trae vocabulario de regalo.

el conejo:
¿Te has fijado en cómo mueve la nariz el conejo? La mueve casi sin parar para oler lo que tiene cerca.
el elefante:
El elefante usa la trompa como una mano: coge la comida, sorbe agua y se la lleva a la boca.
el león:
¿Quién tiene melena, el león o la leona? Solo el león. La leona tiene la cabeza sin ese pelo largo.
la jirafa:
La jirafa es el animal más alto que hay. Con ese cuello come las hojas de arriba de los árboles.
el oso:
Muchos osos pasan el invierno durmiendo en una cueva. ¿Tú qué echarías de menos si durmieras tanto tiempo?
el zorro:
¿De qué color es un zorro? Casi siempre anaranjado, y muchos tienen la punta de la cola blanca.
el mono:
El mono se agarra a las ramas con las manos y también con los pies. ¿Tú puedes coger algo con el pie?
el caballo:
El caballo puede dormir de pie sin caerse. ¿Tú podrías dormir sin tumbarte?
la tortuga:
La tortuga lleva el caparazón siempre encima. Muchas esconden dentro la cabeza y las patas cuando se asustan.
el hámster:
El hámster se llena los mofletes de comida y luego la saca en su escondite para guardarla.
el pájaro:
¿Qué mueve el pájaro para volar? Las alas. ¿Y dónde pone los huevos? En el nido.
el cocodrilo:
El cocodrilo tiene muchísimos dientes, y cuando se le cae uno le sale otro nuevo en su sitio.
el pato:
El pato tiene piel entre los dedos de las patas, como un remo, para nadar mejor. ¿Cómo hace el pato?
la ardilla:
La ardilla esconde bellotas y nueces para el invierno, y a veces se le olvida dónde las ha dejado.
la abeja:
La abeja va de flor en flor y con lo que recoge hace la miel. ¿De qué dos colores la pintas?
la mariposa:
Antes de ser mariposa fue una oruga. ¿Pintas las dos alas iguales, como las mariposas de verdad?
el erizo:
El erizo tiene la espalda llena de pinchos, y cuando se asusta se enrolla y se hace una bola.
el pez:
El pez respira debajo del agua gracias a las branquias. ¿Cuántas aletas tiene el de tu dibujo?

Qué hace con estas hojas según la edad

A los dos años el niño pasa el lápiz por encima del conejo o del elefante sin mirar mucho la línea, y está bien: lo que hace es descubrir que el color deja marca. Entre los tres y los cuatro años ya intenta quedarse dentro, se sale en las zonas pequeñas como las patas del pato o las orejas del zorro, y empieza a decir el nombre del animal y el sonido que hace. A los cinco suele elegir colores parecidos a los de verdad, gris para el elefante y amarillo para el león, y puede copiar la palabra de debajo letra a letra.

Y cuando ya está pintado

  • Recortad los animales pintados (las tijeras, en manos de un adulto con los pequeños) y separadlos en dos montones: los que viven en una granja o en casa y los que viven en el campo o en la selva.
  • Pegad cada animal en una cartulina y jugad a «¿quién soy?»: uno imita el sonido o la forma de moverse y el otro señala el dibujo que corresponde.
  • Haced un zoo en una caja de zapatos: los animales recortados y pegados a una pinza de la ropa se sostienen de pie, y la jirafa va al lado del elefante.
  • Ordenad los dibujos del animal más grande al más pequeño, del elefante a la abeja. Luego al revés, y después según cuáles vuelan, nadan o caminan.

Los colores, jugando

Colorear con una regla

Por números, por letras o resolviendo una cuenta: el paso siguiente.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad empieza un niño a colorear dentro de la línea?

La mayoría empieza a intentarlo entre los tres y los cuatro años, y a conseguirlo casi siempre hacia los cinco. Antes de eso la mano todavía no frena donde quiere el ojo. Ayudan las figuras grandes con líneas gruesas, como estos animales, y no corregir: el control llega con práctica, no con avisos.

¿Qué animales son más fáciles de colorear para un niño de dos años?

Los de cuerpo redondo y pocas partes: el pez, la tortuga, el pájaro o el erizo. Los que tienen patas finas, cuello largo o muchas zonas, como la jirafa o el cocodrilo, cuestan más. Con dos años conviene dar una sola figura por hoja o tapar las otras tres con un papel.

¿Es malo que pinte los animales de colores que no son los de verdad?

No. Hasta los cuatro o cinco años elegir el color favorito es lo normal, y no significa que no sepa de qué color es un león. Si queréis trabajar los colores reales, preguntadle mientras pinta sin pedirle que cambie, o haced una segunda hoja «como en el campo» y otra «como tú quieras».

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