«My name is Ana. I am nine. I live in Madrid. I have a brother.» Cuatro frases fijas, y con ellas un niño puede sostener su primera conversación real en inglés.
Se aprenden de memoria, enteras, sin analizar la gramática, y funcionan desde el primer día. Escuchar y responder se practica en Inglés: escucha y elige.
Frases enteras, no palabras
«My name is» se aprende como un bloque, igual que se aprende «buenos días» sin analizarlo.
Descomponerla en ese momento no ayuda: lo que hace falta es poder decirla sin pausas.
El análisis viene después, cuando ya se usa, y entonces se entiende en un minuto.
La edad con to be
«I am nine», no «I have nine years». Es el error clásico y viene directo del español.
En inglés la edad se dice con el verbo ser, y esa diferencia hay que decirla explícitamente.
Repetir «I am nine» veinte veces en una semana la instala mejor que cualquier explicación.
Deletrear el nombre
«How do you spell it?» es la pregunta que sigue siempre, y para contestarla hace falta el abecedario en inglés.
Deletrear el propio nombre es de las cosas más útiles y más practicables que existen.
Y da un motivo real para aprender las letras, que si no se queda en una canción.
De dónde eres
«I am from Spain» y «I live in Valencia» no dicen lo mismo, y las dos hacen falta.
Con el país y la ciudad propios ya está la mitad del ejercicio hecha.
Y aparece «in» con ciudades y «from» con origen, que es una pareja de preposiciones útil.
La familia en una frase
«I have a sister» y «I have two brothers» meten el plural y el verbo have de una vez.
Es información propia y por eso se recuerda: no es una frase de libro, es la suya.
Y da pie a la pregunta siguiente, que es lo que sostiene una conversación.
Preguntar también
«What's your name?», «How old are you?», «Where do you live?». Sin las preguntas, la presentación es un monólogo.
Y las preguntas cuestan más que las respuestas, así que hay que practicarlas aparte.
Dos niños haciéndose las preguntas por turnos es el ejercicio ideal.
Con una ficha de personaje
Rellenar una ficha de otro —nombre, edad, ciudad, familia— y después presentarlo en tercera persona.
«His name is Tom. He is ten.» Ahí entran los pronombres y la ese del verbo, en contexto.
Es el paso natural después de saber presentarse uno mismo.
Hello y goodbye
El saludo y la despedida enmarcan la presentación y hacen que suene completa.
«Nice to meet you» es la fórmula que remata y se aprende como un bloque más.
Con eso, la conversación entera dura treinta segundos y es de verdad.
Practicar de pie
Presentarse sentado y leyendo no se parece a presentarse. De pie, mirando a la cara y sin papel, sí.
Ese cambio hace que la práctica sirva para la situación real, que es lo que importa.
Y quita el miedo, que a los ocho años ya empieza a pesar.
El orden de las cuatro frases
Nombre, edad, dónde vive, familia: ese orden no es casual, es el que sigue cualquier conversación real de presentación.
Aprenderlas en ese orden hace que una llame a la siguiente y que no haya que recordarlas por separado.
Y si una se olvida, el hueco se nota, que es justo lo que ayuda a recuperarla.
Contestar corto y contestar largo
A «How old are you?» se puede responder «Nine» o «I am nine years old», y las dos valen en momentos distintos.
Practicar las dos versiones desde el principio evita que el niño se quede sin recursos cuando le piden algo más que un dato.
Y enseña que hablar no es soltar frases hechas: es elegir cuánto decir según con quién se habla.
Cuando no se entiende
«Sorry?» y «Can you repeat, please?» son las dos frases más útiles de toda la conversación y casi nunca se enseñan.
Sin ellas, el niño se bloquea en cuanto el otro dice algo que no reconoce, y la conversación se acaba ahí.
Aprenderlas junto con la presentación da una red de seguridad que cambia por completo la disposición a hablar.
Lo que gusta y lo que no
«I like football» y «I don't like fish» son la quinta y la sexta frase, y son las que más lejos llevan una conversación.
Con tres gustos y un disgusto preparados, cualquier presentación deja de ser una lista de datos y se convierte en algo que interesa al otro.
Y meten el negativo por primera vez, en la forma más útil que tiene.
Escribirlo también
Un texto de cinco líneas con la presentación completa, para pegar en la libreta y usar como modelo.
Escribirlo obliga a fijar la ortografía de las palabras que se dicen todos los días y que casi nunca se ven escritas.
Y sirve de guion para las primeras veces, aunque después se hable sin mirar.
Qué edad
Nombre y edad, desde los seis o siete.
Ciudad, familia y deletrear, a los ocho.
Presentar a otro y hacer las preguntas, a partir de los nueve.
Antes de esto
Hacen falta los números hasta veinte, para la edad.
Y ayuda el abecedario en inglés, aunque sea a medias, para deletrear.
Lo demás son fórmulas y se aprenden sobre la marcha.
Los errores típicos
«I have nine years», calcado del español.
«My name is called», mezclando dos maneras de decirlo.
Y contestar solo con el nombre suelto, sin frase, que suena cortante.
Grabarse
Grabar la presentación con el móvil y escucharla es la corrección más eficaz que hay.
Uno se oye y corrige cosas que ningún adulto le habría señalado.
Y grabarla otra vez un mes después muestra el progreso de forma indiscutible.
Con un interlocutor de verdad
Un primo, un vecino, un profesor: cualquiera que conteste en inglés convierte el ejercicio en una conversación.
Y basta con treinta segundos para que la sensación cambie por completo.
Sin eso, las frases se quedan como algo que se recita y no como algo que se usa.
Cuánto por sesión
Las cuatro frases, cinco minutos, todos los días de una semana.
Es corto por diseño: lo que hace falta es automatizarlo, no ampliarlo.
Y una vez automatizado, se añade una frase nueva cada semana.
Antes y después de esto
Cómo se construye una frase completa está en frases enteras en inglés. Y qué toca a cada uno enseñar, en el inglés del colegio y el de casa. El vocabulario que sigue a la presentación está en los días y los meses en inglés.
Cómo practicarlo jugando
Inglés: escucha y elige entrena entender lo que pregunta el otro.
Abecedario en inglés prepara el deletreo y Forma la palabra en inglés la escritura. What's your name? y Where are you from? tienen su respuesta hecha en Primeras frases en inglés: el hámster pregunta, el niño elige qué contestar y oye la respuesta entera, con la traducción al español debajo para saber qué ha dicho.
Qué imprimir
Presentarse en inglés trae fichas de personaje, diálogos para completar y las preguntas, con soluciones.
Para los pronombres, Los pronombres en inglés. Y para el deletreo, Abecedario en inglés.
Lo esencial
- Cuatro frases fijas aprendidas enteras resuelven la primera conversación real.
- La edad se dice con el verbo ser: «I am nine», nunca «I have nine years».
- Las preguntas cuestan más que las respuestas y hay que practicarlas aparte.
- Deletrear el propio nombre da un motivo real para aprender el abecedario.
- De pie, sin papel y mirando a la cara: así se parece a la situación de verdad.