El ajolote es un anfibio que vive en los canales de Xochimilco, en la Ciudad de México, y en ningún otro lugar del mundo en libertad. Tiene la cara sonriente, patas cortas, una cola larga y, a los lados de la cabeza, tres pares de branquias que parecen plumas. Y tiene un poder que parece de cuento: si pierde una pata, le vuelve a crecer.
Es uno de los animales favoritos de los niños mexicanos, y está en peligro crítico de extinción. Hablar de él es hablar de ciencia, de historia y de cuidar el agua. Y empieza por una pregunta sencilla que trabaja Dónde vive cada uno: ¿en qué tipo de agua puede vivir un ajolote?
Qué es un ajolote
El ajolote es un anfibio, igual que las ranas y las salamandras. Está emparentado con la salamandra tigre.
Aunque vive siempre en el agua y a veces lo llaman pez, no es un pez: tiene patas, dedos y pulmones, además de branquias.
Clasificar animales en peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos, y descubrir dónde entra el ajolote, es un buen ejercicio de categorías.
Un niño para siempre
La mayoría de los anfibios cambian al crecer: el renacuajo pierde la cola y las branquias y se convierte en rana. El ajolote no.
Conserva toda su vida sus rasgos de cría: las branquias exteriores, la aleta en la cola, la vida en el agua. A eso los científicos lo llaman neotenia.
Aun así, se hace adulto y puede tener crías. Comparar su vida con la de una rana, en dos columnas, es un ejercicio de ciencia muy claro.
Las plumas de la cabeza
Lo que parecen plumas son branquias: filamentos por los que el ajolote toma el oxígeno del agua.
Además, puede subir a la superficie a tomar aire con sus pulmones, y también respira un poco a través de la piel.
Tres formas de respirar en un solo animal es un dato que sorprende a cualquier niño.
El poder de regenerarse
Si un ajolote pierde una pata, le vuelve a crecer entera, con huesos, músculos y dedos. También puede regenerar la cola y partes de órganos como el corazón o el cerebro.
Por eso los científicos de todo el mundo lo estudian: entender cómo lo hace podría ayudar algún día a curar heridas en las personas.
Explicárselo a un niño es sencillo: nosotros cerramos una herida con una cicatriz, el ajolote la reconstruye.
Dónde vive
El ajolote vive en los canales y lagos de Xochimilco, al sur de la Ciudad de México, lo que queda del antiguo sistema de lagos del valle.
Hace siglos, la zona era un gran lago donde los mexicas construyeron Tenochtitlan. Hoy casi toda el agua ha desaparecido.
Buscar Xochimilco en un mapa de la Ciudad de México, y comparar un mapa antiguo con uno actual, muestra cuánto ha cambiado el paisaje.
Las chinampas
En Xochimilco hay chinampas, pequeñas islas de cultivo construidas en el agua desde la época prehispánica.
Los canales entre las chinampas son el hogar del ajolote, y los agricultores que cuidan el agua limpia también cuidan de él.
Dibujar una chinampa vista desde arriba, con sus canales, es un ejercicio de mapa y de figuras geométricas.
Por qué está en peligro
El ajolote está en peligro crítico de extinción. Las causas son varias: la contaminación del agua, la urbanización, la pérdida de su hábitat y peces introducidos, como la carpa y la tilapia, que se comen sus huevos y crías.
Hacer una lista de causas y otra de soluciones es un ejercicio de lectura y de organización de ideas.
Y ayuda a entender que un animal puede desaparecer aunque nadie quiera hacerle daño.
Cómo se le ayuda
Hay proyectos de universidades y del gobierno mexicano que crían ajolotes, limpian canales y trabajan con los agricultores de las chinampas.
Algunos refugios usan filtros naturales de plantas para que el agua esté limpia.
Para un niño, entender que cuidar el agua ayuda a un animal concreto es la mejor lección de ecología.
Su nombre
La palabra ajolote viene del náhuatl, la lengua de los mexicas, y se relaciona con Xólotl, un dios de su mitología.
Chocolate, tomate y aguacate también vienen del náhuatl, y buscar más palabras de ese origen es un buen juego de lengua.
Escribir el nombre del ajolote en náhuatl, axólotl, y compararlo con el español muestra cómo cambian las palabras al pasar de una lengua a otra.
Colores
En la naturaleza, la mayoría de los ajolotes son de color oscuro, verdoso o gris, lo que les ayuda a esconderse en el fondo.
Los ajolotes rosados o blancos que se ven en fotos suelen ser de acuarios. Hay también dorados.
Pensar por qué un color oscuro protege en un canal es un ejercicio de razonamiento sobre el camuflaje.
Medir un ajolote
Un ajolote adulto suele medir entre quince y veinticinco centímetros, más o menos lo que mide un lápiz largo.
Comparar su tamaño con objetos de casa es un buen ejercicio de medida. Medimos trabaja esa comparación.
Y dibujarlo a tamaño real en un papel, con una regla, ayuda a imaginarlo mejor que cualquier foto.
El ajolote en el billete
El billete de 50 pesos mexicano lleva un ajolote en una de sus caras, junto a las chinampas de Xochimilco.
Buscar otros animales en los billetes de América Latina es un juego de observación: el quetzal en Guatemala, el colibrí o el jaguar en otros países.
Y preguntarse por qué un país pone un animal en su dinero abre una conversación sobre los símbolos.
Una ficha del ajolote
Con todo lo aprendido, el niño puede hacer una ficha propia: dibujo, nombre, dónde vive, qué come, cuánto mide y por qué está en peligro.
Ordenar la información en apartados es trabajar la escritura de textos informativos.
Y presentarla después a la familia, en un minuto, es un pequeño ejercicio de exposición oral.
Un museo para el ajolote
En el bosque de Chapultepec, en la Ciudad de México, hay un museo vivo dedicado al ajolote, con peceras donde se pueden ver varias especies.
Allí se explica cómo se crían, qué necesitan y por qué es tan importante que el agua esté limpia.
Preparar la visita con tres preguntas escritas, y buscar las respuestas durante el recorrido, convierte el paseo en una pequeña investigación.
Antes y después de esto
Dónde vive cada animal está en dónde vive cada animal, y cómo se lee para aprender, en leer para aprender.
La ciudad que se construyó en el lago está en Tenochtitlan, la ciudad en el lago, y otro viajero de México, en la mariposa monarca.
Cómo practicarlo jugando
Dónde vive cada uno trabaja los hábitats de los animales.
Clasifica en cestas ayuda a separar peces, anfibios y reptiles, y Medimos, a comparar tamaños.
Qué imprimir
Comprensión: los animales trae textos cortos sobre animales, y Describir un animal sirve para la ficha del ajolote.
Comprensión: el agua ayuda a hablar de por qué hay que cuidarla.
Lo esencial
- El ajolote es un anfibio que en libertad solo vive en Xochimilco.
- Conserva toda su vida las branquias y la vida acuática de su etapa de cría.
- Puede regenerar patas, cola y partes de algunos órganos.
- Está en peligro crítico por la contaminación, la pérdida de hábitat y los peces introducidos.
- Su nombre viene del náhuatl y aparece en el billete de 50 pesos.